Skip to main content

Mirá lo que compré en el subte

En los subtes porteños, existe una especie que puede ser tan creativa como desopilante: los vendedores ambulantes.
Así somos
22 noviembre, 2019

En la fauna porteña, existe una especie que puede ser tan creativa como desopilante: los vendedores ambulantes. Se mueven, principalmente, por los medios de transporte y tienen tanta variedad de recursos como de productos.

Biromes, golosinas, medias de nylon, sets de costura, selfie sticks, broches, paltas: la oferta es interminable y, a veces, –hay que decirlo– bastante tentadora. Pero, si la multiplicidad de opciones es llamativa, más lo son las artes que emplean los vendedores.

Está el que ofrece combos: te vende una birome, pero te regala otra, y le añade un cuaderno y una goma de borrar. Otros tiene un nivel de exactitud impresionante para comparar sus precios con los de los comercios: el mismo producto que se consigue entre $22,50 y $27,35, ellos lo tienen a dos por $20. Luego está el transparente, el que jura y rejura que el alfajor o la barrita de cereal que te está vendiendo tiene la fecha de vencimiento impresa en el paquete, e insiste: podemos chequearla.

También hay quienes le encuentran un propósito específico a lo que están ofreciendo: “para regalar, para regalarse” o “para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero”. Otros te dejan sobre la falda su producto, sin que lo pidas y sin que lo notes, y luego pasan a retirarlo si la tentación no fue tan fuerte como para que lo compres. Finalmente, está el que te alegra el viaje: el que –estéreo al hombro– te vende un CD con 2000 enganchados de música, y a vos se te escapan unos movimientos y te bajás en tu estación tarareando bajito.

No votes yet.
Por favor espere.....

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar

X