Ser Argentino. Todo sobre Argentina

La brecha que nos hacía falta.

Se habla mucho de la brecha, de las diferencias irreconciliables, del país partido en tres, derecha, izquierda y medio. Pero tiene un costado optimista.

Se habla mucho de la brecha, de las diferencias irreconciliables, del país partido en dos. Algunos hacia la derecha, otros hacia la izquierda, y los del medio cansados de todos. Se lo ve como algo negativo, como algo que nos separa. Como si en alguna utopía extrema pudiera darse un país en el que todos pensemos lo mismo. No pasa en Argentina ni en ningún otro lugar: nunca vamos a estar todos de acuerdo, y por eso existe la democracia, la voluntad de la mayoría.

La brecha, sin embargo, tiene su costado optimista. Raro, ¿no? Veámoslo de este modo: hasta hace no tantos años atrás, lo que reinaba con respecto a la política era la apatía. Luego de los ´70, nadie se metía demasiado; tal vez porque ya habían aprendido la lección, tal vez porque vivir en democracia era suficiente, tal vez porque creían que no valía la pena.

Cada uno en su mundo, asegurando únicamente su bienestar personal y el de su familia. ¿Por qué preocuparnos por el de al lado? En cierta forma, esa actitud fue cambiando. ¿Cuánto hacía que un chico de 20 años no defendía sus ideales, cualesquiera que estos fueran?

La apatía, el desinterés, fue mutando en gente involucrada en algo en lo que cree. Demasiado fanática, quizás. Pero el compromiso es, sin dudas, un signo positivo. Tal vez solo haga falta moderar las posiciones para –algún día– poder encontrar un punto intermedio.

Rating: 0/5.