Ser Argentino. Todo sobre Argentina

El día que Bariloche sufrió un lagomoto

El 22 de mayo de 1960 es una fecha que quedó grabada en los barilochenses.

Corría mayo 1960 y en Bariloche era una tarde más, tranquila, fresca pero soleada. Pero la paz se vio interrumpida por un lagomoto.

El Lago Nahuel Huapi se transformó, a eso de las tres de la tarde, en una gigantesca ola que tapó el puerto San Carlos y arrasó con todo a su paso. ¿La razón? Del otro lado de la Cordillera de Los Andes, en Chile, hubo un fuerte sismo cuyo movimiento llegó a Bariloche.

Eso fue lo que generó el terrible lagomoto que dejó el saldo de dos muertos -aunque algunos se animan a decir que por lo menos hubo tres fallecidos-. Sin embargo, los registros confirman que los decesos fueron dos. Un joven de 30 años, Andrés Kempel, que trabajaba en un sector del muelle junto a integrantes del Club Náutico Bariloche en diversas maniobras para sacar del agua a tres veleros para mantenimiento. El segundo de los fallecidos fue Julio Fratini, de 36 años, que estaba a bordo de uno de los veleros. Un hombre de apellido Manzanelli, que cuidaba un barco, saltó de la embarcación al ver que se acercaba la ola gigante y salvó su vida de milagro. Kempel y Fratini, por su parte, fueron arrastrados por el agua sin poder ser rescatados. En el país trasandino, hubo que lamentar miles de víctimas fatales.

El terremoto de 1960 tuvo su epicentro en Valdivia, y alcanzó una magnitud de 9,5 siendo considerado uno de los más violentos de la historia. Si bien en la localidad rionegrina se sintió con intensidad, no hubo daños directos, hasta que el lago desató su furia. El agua del Nahuel Huapi entró más de cien metros dentro de Bariloche causando pánico generalizado y algunos daños que no habían sido producto del sismo. Ese lago que tranquilo se había convertido en una amenaza y una pesadilla. El lecho del espejo de agua se sacudió de tal manera que provocó ese oleaje similar al que ocurre cuando agitamos de manera brusca un recipiente con agua.

Unos 15 minutos después del temblor en tierra firme, se recuerda que una ola que se calcula de alrededor unos siete metros barrió la costanera del lago y arrasó con el puerto. Siendo una tarde de mayo, podría haber tenido consecuencias peores, pero ese día, justo se realizó un festival de caballería organizado por Gendarmería, que convocó a muchos vecinos que, sin saberlo, salvaron su vida asistiendo a ese evento desarrollado en El Picadero, ese enorme predio próximo al Centro Cívico, donde actualmente se erige el edificio Bariloche Center.

A 60 años de este trágico episodio, es necesario recordar que la naturaleza puede golpearnos duro. Sin embargo, los expertos celebran que el epicentro del fenómeno en Bariloche haya sido en el lago y no en el casco urbano de la ciudad, porque, de lo contrario, estaríamos recordando una tragedia de mayor magnitud.

Investigaciones en busca de lagomotos

Si bien la probabilidad de que se produzca un fenómeno de este tipo es baja, no deja de existir la posibilidad. En el año 2006, a partir de un informe geológico que fue solicitado a la Universidad Nacional del Comahue vinculado al proyecto del Centro de Congresos y Convenciones de Bariloche en la costa del lago Nahuel Huapi, comenzó una iniciativa para investigar deslizamientos subacuáticos en distintos espejos de agua de la PatagoniaFue de este modo que se identificaron movimientos en los lagos Huechulafquen, Lácar y Traful, en Neuquén y en el lago Futalaufquen, en Chubut.

Los investigadores no quieren ser alarmistas, pero buscan generar al menos una conciencia. A diferencia de un derrumbe en la superficie, que es fácilmente identificable, los movimientos subacuáticos son más difícil de detectar, pero las consecuencias de un nuevo lagomoto podrían ser devastadoras.

¿Se repetirá el fenómeno que sufrió Bariloche en 1960?

Rating: 0/5.