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El tono norteño, entre el prejuicio y el reconocimiento cultural

Cuando el tono norteño cruza el país es desconocido por muchos, tal vez despreciado, pero también reconocido por otros y valorado.
Así nos ven
norte argentino
| 18 diciembre, 2019 |

Uno de los principales elementos de identificación que tienen las distintas regiones del país son los distintos tonos en el habla. Los cordobeses son unos referentes en el tema, al escucharlos hablar es imposible no reconocer su origen. El tono cordobés, por algún motivo, genera una sensación de alegría y es bien recibido. Con otras provincias no suele suceder lo mismo, particularmente con el tono norteño.

El idioma es el mismo, pero el habla se ve influenciada por otros factores. El factor principal es la cultura autóctona de cada provincia. Una misma frase significa lo mismo, pero el sonido es distinto. Popularmente algunos hablan de “gauchos” o “indios” cuando escuchan una tonada distinta. Esto es apenas un simple prejuicio o una clasificación que puede generar rechazo.

Las provincias que limitan con otros países están empapadas por la influencia lingüística de la región y el país vecino. Es algo natural que sucede en todos lados. En el mismo Buenos Aires, la forma de hablar hoy está construida por miles de corrientes, ya que es una ciudad cosmopolita.

Hasta ahora solo hablamos de tonos, pero no de lo que pueden generar y de la interpretación que cada persona puede darle a eso. Como mencionamos antes, el cordobés es un referente por su forma de hablar, pero no es prejuzgado por eso. Pero, si llevamos el tono norteño al sur del país, la situación cambia.

Los casos son muchos, una vez que el tono norteño supera la mitad del país puede ser confundido o recibido con dudas. Una respuesta frecuente al tono norteño es “¿de qué país sos?”. Una actitud que simula poner al juzgador en una situación de superioridad muchas veces, pero desnuda su ignorancia sobre las corrientes culturales nacionales.

El prejuicio que construye un bloqueo

En el peor de los casos, el tono del norteño, lejos de situarlo en una situación de bienvenida, lo pone en un momento de análisis e incluso de rechazo. Pero la comunicación e internet han logrado cambiar y reducir estos choques culturales. A veces son pequeños, pero agresivos. La globalización también se produce dentro de nuestro territorio, la web y redes sociales permiten mostrar un norte distinto. Terminando al menos con el famoso prejuicio de “pensaba que en el norte todos eran indios”.

El tono norteño mostrando lo mejor

Hoy alguien con un tono norteño puede llegar a cualquier lugar del país y que su origen sea reconocido al instante. El tono seguirá siendo motivo de prejuicios para algunos. Los medios y las redes hacen que el tono en su sonido transmita también una imagen. Hoy muchos, al escuchar un tono norteño, lo adjuntan rápido al fútbol, a las empanadas, al chipá o a una maravilla natural. Dando un nuevo puente para relacionarse y compartir distintos conocimientos y culturas, en lugar de plantar un muro.

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