clima-header

Buenos Aires - - Martes 16 De Agosto

Home Gente Arte y Literatura Caso Breccia. La tragedia de la historieta argentina

Caso Breccia. La tragedia de la historieta argentina

La excepcional muestra de Alberto Breccia en el renovado Centro Cultural Borges, con la piezas recuperadas de uno de los grandes artistas del siglo XX. Una triste historieta fuera de cuadro en una entrevista con la hija, Patricia Breccia.

Arte y Literatura

Pocos casos en el Río de la Plata como el de Alberto Breccia. Un artista que influyó a camadas de dibujantes e historietistas en el mundo entero, con sus revolucionarias experimentaciones gráficas y estéticas. Basta observar los tanques de Hollywood, que son breccianos a pesar de que no lo sepan, con la estética jugada en claroscuros y los saltos de planos; ambas improntas geniales que impuso nuestro artista, nacido en Montevideo, criado en Mataderos, entre el sueño y la pesadilla.  Tesoro Nacional que se robó cuando sustrajeron decenas de carpetas de una caja fuerte. Más de 900 originales que fueron robados a mediados de los dos mil, y en Europa llegaron a cotizarse 5000 euros la página. Doloroso para el Viejo Breccia que en más de una ocasión hizo trabajos para “pagar el puchero” Grave para un país que tiene la mejor obra de sus artistas de bandera en la galaxia de la viñeta, Hugo Pratt y Héctor Oesterheld, en el exterior. “Da bronca, da impotencia. Ellos son la escuela que nos representa en el mundo, un orgullo nacional, pero los argentinos no contamos con esas piezas. Esta muestra de originales recuperados de Alberto Breccia, además de su carácter artístico excepcional, tienen sentido para denunciar y reclamar las restituciones necesarias”, comentaba la curadora Judith Gociol. En un primer paso en este rumbo, impulsado por la familia del artista y respaldado por los justicia, esta parte significativa de la obra del Maestro Breccia quedará en Argentina. Definitivamente para cuidar, entre todos.

Caso Breccia

Alejado del camino convencional de la historieta, Breccia a partir del notable Mort Cinder (1964), “antes y después, nada”, afirmaba el Viejo, decide “el concepto de no copiarse”, en la feliz expresión de Juan Sasturain. Cada pieza posterior, a partir de Richard Long (1967), que lo reencuentra con Oesterheld poco antes de que construyan la versión más oscura de El Eternauta (1969), fue un nuevo salto creativo que lo alejaba de los trazos establishment de Vito Nervio, la tira que dibujó durante 500 semanas en la revista Patoruzito. Un recorrido creativo que puede observarse en la veintena de trabajos expuestos, que además tienen joyas nunca, o poco vistas, por el público general. Porque además de las planchas fuera de serie en su carrera, que motiva que sus piezas robadas hayan sido ubicadas en mercados extraños como Canadá, o entre los fanáticos de los fumetti, como la página restituída de Italia de la excelsa Mort Cinder; la curadora y familia dispusieron trabajos que se encontraban colgados en su estudio de Haedo, y obra pictórica que realizó en días previos a su fallecimiento. Breccia nunca dejó de dibujar y tratar de captar lo inesperado, como los últimos retratos que sigue borroneando los límites de la forma y el contenido, de la materia y los colores. En la palabras de Oesterheld, plenamente correspondidas incluso en las más convencionales planchas coloreadas de la época de la revista Chau Pinela o publicidades para la Escuela Panamericana de Arte donde enseñaba el Viejo, “el dibujo de Breccia tiene un cuarta dimensión de sugestión que lo aparta de los demás dibujos que conozco: esta sugestión inacabable lo valoriza y suscita ideas en los guionistas”. Y, agregamos, en los millones de lectores.

Caso Breccia

Un caso que ni Sherlock Time, ni Perramus, resolverían

Pero la valía artística de la exposición en el Centro Cultural Borges es indisociable de la triste saga judicial. Y las turbias redes del tráfico ilegal de obras de arte.  Apenas se ingresa a la sala se puede leer el extenso expediente del Caso Breccia, en medio de una instalación que recrea el depósito de las casi 200 planchas recuperadas por el Departamento de Protección del Patrimonio Cultural de Interpol Argentina, y la autorización del juez para que se realice la muestra, por única vez hasta septiembre. Y un oficial de Interpol-Argentina que permanece las 24 horas vigilando el material de Breccia. Lo excepcional de la muestra también es que por primera vez trabajan juntos el Ministerio de Cultura, Policía Federal y el Ministerio de Justicia, a fin de que la ciudadanía tome conciencia de preservar su patrimonio.

Caso Breccia

Estas planchas sustraídas, que llegaron al mercado negro de Europa y América, necesariamente contaron con complicidades locales que saquearon y comercializaron el material depositado en la quebrada caja fuerte de Firme (sic). Por esta causa, que inició la jueza federal Vilma López en 2007, y que logró recuperar el grueso en un casa de Glew en 2011 de una pareja, que fue condenada por el encubrimiento -no por el robo- a una probation y 400 mil pesos, Interpol interpuso pedidos en los foros internacionales, y pudo localizar obras maestras breccianas inspiradas en Horacio Quiroga y H.P. Lovecraft. Que los compradores extranjeros no quieren devolver alegando “buena fe”, como los 28 italianos que se niegan a reintegrar el material al país legítimo propietario. Sasturain, un guionista habitual de la última etapa de Breccia, al igual que Carlos Trillo, admitió dolido que un español ofreció los originales de un inédito, que había desarrollado con el dibujante. De lo saqueado, comparable a un saqueo arqueológico, o el atraco a un museo nacional a gran escala, la familia informó que existen 36 series sin ningún rastro de dónde están.

Caso Breccia

Breccia se queda en Argentina

En la inauguración entrevistamos a la hija de Alberto, Patricia Breccia, también dibujante y artista, la recordada autora de “Sin novedad en el frente” en la revista Fierro y tantísimos trabajos aparecidos en las revistas Humor, Intervalo, Eroticón, La Nación, algunos con guiones de excepción pluma de Sasturain o Guillermo Saccomanno, quien reconoció que “es conmovedor ver las obras de mi padre recuperadas. Porque como le decía a la curadora Judith Gociol, cuando un delincuente roba la historia de un artista, está robando también la historia familiar, la infancia, la juventud, la muerte, la enfermedad de mi vieja. Para el delincuente es un factor monetario pero para la familia es toda una historia, toda una pérdida que se va con esa obra”, recordando que si bien a Breccia se rindió una importante retrospectiva en 2019 en la Casa del Bicentenario, las piezas vistas eran cedidas por el Museo de la Historieta de Angoulême, centro prestigioso en el cual la familia depositó la mayor parte del trabajo del artista, tras el fallecimiento en 1993. Y cuando finalizó la exposición, por supuesto, todo volvió a Francia.

Periodista: La observé conmovida en la recorrida por “El Caso Breccia”.

Patricia Breccia: Es un bombazo (pausa). Después de tantos años, poder encontrarse con una parte que ya creíamos perdida de la obra de mi padre. Lamentablemente el resto, la mayoría que habíamos puesto en una bóveda por un litigio con la segunda esposa, está desperdigada en todo el mundo. Es conmovedor, realmente. Debemos agradecer a Interpol y a la justicia argentina que se movieron con celeridad y profesionalismo.

 

P: Entre lo que se recuperó hay piezas muy tempranas de Breccia, como hojas en la popular revista El Tony, y dibujos tardíos a lápiz sumamente experimentales, ¿cuál fue el criterio que siguieron junto a la curadora para seleccionar lo que se puede recorrer en el Borges?

PB: Tenés hasta piezas de sus últimos meses, cuando no podía dormir, y se ponía a dibujar. El criterio fue mostrar lo más importante que recuperó la policía. Que es un parte pequeña de todo lo que guardaba mi padre en su hemeroteca de Haedo. Mi papá que fue de los primeros que luchó por recuperar los originales de los abusivos editores y, ahora, tiene que esperar de la “buena fe” de los coleccionistas para que vuelva lo suyo a la familia.

 

P: Las autoridades policiales y judiciales apuestan a la buena fe de los compradores extranjeros, y a los interdictos de Interpol en el mercado de arte, ¿la familia confía?

PB: Yo no creo mucho en la buena fe de los compradores. El que compra una obra de mi Viejo, quiere el original de Breccia. Sea con buena o mala fe. Con la fe que sea. Siempre es buenísima la difusión, siempre hay gente buena, pero el coleccionista de verdad, y que sabe del mercado de la historieta, que es bastante poco claro por cierto,  no le va importar ni la familia, ni la justicia argentina. Va comprar como sea la obra y punto.

 

P: ¿Qué ocurrirá una vez que la justicia restituya la obra a la familia?

PB: Una vez que termine el proceso judicial y sucesorio, la familia no quiere vender la obra, ni que salga del país. La idea es armar un Museo Breccia o un espacio de la historieta.

 

P: Es innegable que el Factor Breccia resulta ostensible en el arte y medios del mundo, desde los cinematográficos fondos breccianos a un trazo claroscuro en la historieta masiva que golpea los miedos primordiales, pienso en los últimos Batman inspirados en Frank Miller; y creo que su padre, además, fue uno de los pocos artistas que pudieron crear un objeto plástico de alta calidad realmente popular. Pasan los años y, ahora desde su perspectiva de artista, ¿por qué la figura de su padre se agiganta más?

PB: Quizá porque no fue muy reconocido en vida, ni mediático, y él es un creador de los inigualables. Y esos creadores no pasan de moda y perduran en el tiempo. Y para nosotros, mi Viejo ha sido uno de los grandes contribuyentes de la cultura argentina, ha trabajado y descollado en docencia, gráfica, publicidad y tevé. No era un tipo elitista y puso a disposición de cualquiera sus mejores trabajos, en todos en los puestos de diarios. Su trascendencia en el acervo cultural argentino, y la proyección internacional de nuestra identidad en sus dibujos, no tengo dudas, seguramente se intensificará con el correr del tiempo

Volviendo sobre los pasos, este cronista observa acongojado los originales de la interpetación gráfica de “El corazón delator” de Poe, en el video que reproduce las piezas localizadas y no devueltas en el amparo de las justicias de otros países, mientras algún pirata nos priva del arte de los argentinos. Uno del que el mismo Breccia no quiso desprenderse cuando la mayor agencia inglesa quiso comprar los originales de Mort Cinder en los sesenta. Y el Viejo rechazó, confesó a Oscar Masotta, porque “me costaba desprenderme. Yo no se nada sobre Mort Cinder -elegida en España como una de las diez mejores historietas del siglo pasado-. Si es un buen o mal trabajo. Para mí tienen valor porque mientras lo hacía, mi mujer se estaba muriendo. Ganaba entonces 4500 pesos por semana; mientras mi mujer necesitaba 5000 pesos diarios de medicamento. Yo creo que Mort Cinder es una buena historieta porque puse en el dibujo todo lo que estaba viviendo”, sintetizaba Breccia en 1968. Quien roba patrimonio histórico, roba y mutila un país, una familia.

 

 

+ info “El Caso Breccia”. Hasta septiembre.

  • De miércoles a domingo de 14 a 20 h
  • Segundo piso del Centro Cultural Borges
  • Viamonte 525, CABA. Entrada libre y gratuita.

Fecha de Publicación: 30/07/2022

Compartir
Califica este artículo
5.00/5

Te sugerimos continuar leyendo las siguientes notas:

Carlos Loiseau Tiren, tiren papelitos a Caloi
Quino La filosofía dibujada de Quino

Temas

cat1-artículos

¡Escribí! Notas de Lector

Ir a la sección

Comentarios


No hay comentarios

Dejar comentarios


Comentarios

Espectáculos
Hugo del Carril Hugo del Carril x Hugo del Carril. Una biografía comentada

Uno de los artistas argentinos que marcó a su pueblo con un acercamiento original a los temas social...

Historia
Invasiones Inglesas Invasiones Inglesas. Los Cantos a la Patria naciente

Las invasiones británicas de 1806 y 1807 terminaron de socavar las estructuras perimidas del Virrein...

Arte y Literatura
Charco Press Charco Press: literatura latinoamericana en inglés

Carolina Orloff es una argentina radicada en Edimburgo, Escocia, que fundó la primera editorial de l...

Historias de gente
Circo Sarrasani. Circo Sarrasani. “¡Mamá! ¡Mi tía Trude parece un princesa!”

La saga del Sarrasani, el circo más querido de los argentinos, continúa en la entrevista a Karin Kun...

fm-barcelona

Artículos


Quiero estar al día

Suscribite a nuestro newsletter y recibí las últimas novedades