Una bodega familiar, llamada Don Milagro y radicada en La Quebrada de Humahuaca, viajó con sus productos a Italia. La historia detrás de este proyecto es sorprendente y su popularidad a nivel internacional crece cada vez más. Se trata de la vida de Don Milagro Cruz, un agricultor del Norte Argentino, que supo labrar la tierra y transmitir su pasión de generación en generación.
Al pie de una de las maravillas argentinas, el Cerro de los Siete Colores de Purmamarca, en Jujuy, Don Milagro Cruz plantó y cuidó durante años los parrales de Torrontés y Criolla. La dedicación y el amor hacia sus plantas estaban destinadas a la producción artesanal de vino, para los tiempos de carnaval. Se trataba de una misión familiar, ya que el producto final solo sería compartido en la intimidad. Sin embargo, el tiempo, el esfuerzo y la vida fueron haciendo lo suyo. Hoy, su nieto Gastón Cruz produce vinos de calidad y los presenta a nivel internacional.
Pueblo Rojo, producto estrella
El vino Pueblo Rojo es el producto estrella de la bodega. Su creadora es la enóloga Carolina Ruiz, quien es también esposa de Gastón y Técnica Superior en Cocina Regional y Cultura Alimentaria de Tumbaya.
Este vino es muy especial y hace años que viene recibiendo reconocimientos en diversos concursos. De hecho, fue premiado con la medalla de oro en el Concurso Nacional de Vinos y Espirituosas Guarda14, en Junín, Mendoza. También recibió el oro en la XVI Evaluación de Vinos del Noroeste - Evinor luego de la participación en el II Concurso de Vinos Artesanales y Caseros, realizados en Chilecito, La Rioja. Con estos reconocimientos, sus creadores se animaron a mostrarlo en Italia.
El vino es un malbec - cabernet franc 2022, que hoy se reconoce como uno de los mejores vinos de gran altura del país. Se trata de un producto con una marcada astringencia, polifenoles muy marcados, taninos presentes y un color muy intenso.
De Jujuy a Bologna
El positivo reconocimiento a nivel nacional hizo que Gastón Cruz, nieto del iniciador de la tradición, viajara a Bologna, Italia, en representación de la región vitivinícola jujeña argentina. Así fue como participó en la Slow Wine Fair y sorprendió a los paladares internacionales.
En el evento, hubo más de 1000 expositores en representación de los diversos eslabones de la cadena del vino de todo el mundo. Sin embargo, la particularidad de las condiciones de creación de los vinos de Don Milagro, despertaron el interés del público aficionado. Sobre las repercusiones, Gastón contó:
“Lo primero que comunicamos fue que se produce vino en nuestra región de La Quebrada, aunque no sea una zona convencional para la vitivinicultura argentina. Como es lógico, la referencia que tienen los europeos en cuanto a nuestros vinos es Mendoza y un poco de los Valles Calchaquíes. Se sorprenden cuando les contamos que producimos vinos de calidad en alturas que van de los 2400 a los 2800 metros sobre el nivel del mar, para ellos eso es toda una novedad”
Bodega Don Milagro
La Bodega Don Milagro se encuentra ubicada entre maravillas jujeñas, a 2.300 metros de altura, en terrazas aluvionales en la margen del Río Grande. La bodega cuenta con más de 12 años de actividad comercial, y sigue siendo pequeña como en sus comienzos. Aunque sus producciones son cada vez más demandadas.
En dos hectáreas y media se cultivan cepas Torrontés, Criolla Grande, Criolla Chica, Malbec y Cabernet Frac. Además, recientemente se incorporaron Tannat y Merlot para nuevos proyectos.
Sabiduría ancestral
Si bien la actualidad de la bodega es exitosa, y el futuro esperanzador, Gastón no deja de mirar hacia atrás, para agradecer, honrar y seguir creciendo. Sobre su abuelo, cuenta:
"Tuvo siempre una visión, puso un viñedo en parral hace 70 años y mi tía Barbarita (Cruz, la coplera y alfarera, hermana de Milagro), elaboraba vinos artesanales en vasijas de barro. A esa herencia trato de hacerle honor y revalorizarla, a la vez de posicionar nuestros productos”
Por otra parte, cuenta que todo es un homenaje a sus raíces y a la tradición familiar:
“Desde el nombre de nuestra bodega, Don Milagro, a la línea de vinos que llamamos Carnaval, son una evocación del legado dejado por el abuelo y por el resto de los mayores de la región de La Quebrada que pusieron todo su esfuerzo y trabajo en ser agricultores de tiempo completo y en cuidar de la tierra”
Con fuerza y sabiduría ancestral, los productos de la Bodega Don Milagro viajan siempre más allá.
Imagen: Sasha Von Ploy IG
Argentina, nacida en Córdoba. Investigadora en el área de lingüística. En formación constante sobre las Letras y sobre la vida, gracias a la Universidad Nacional de Córdoba. Mis experiencias en viajes me llevaron a aprender cada vez más idiomas y querer conocer diversas culturas desde adentro. Pienso en la escritura como una herramienta para transformar el mundo y volverlo un espacio justo y equilibrado.