clima-header

Buenos Aires - - Jueves 26 De Mayo

Home Gastronomía Una experiencia argentina en Aruba

Una experiencia argentina en Aruba

Ché Bar es el sueño de una familia que, hace 30 años, emigró a Aruba con una valija llena de ilusiones. Te contamos su historia.

Gastronomía
Aruba

Ser un inmigrante nunca es fácil. A fuerza de trabajo y esfuerzo, esta familia pudo hacer su camino en Aruba. Allí, fundaron un restaurante que podría estar situado en cualquier esquina de Buenos Aires. Le damos la palabra a Juan, que nos cuenta cómo comenzó la historia de Ché Bar.

En primera persona

Tal vez no sea más que otra historia semejante a la de muchos inmigrantes que llenaron sus valijas con muchas ilusiones.

La nuestra empezó siendo muy populosa, porque mi papá emprendió solo su viaje a la isla un 3 de enero de 1990, a fin de conseguir casa y escuela, dado que el 7 de febrero de ese mismo año ya estábamos mi mamá, mis dos hermanos y mis abuelos maternos radicados en Aruba.

Mi papá era contador público, pero conseguir un trabajo de ese tipo era imposible, básicamente, porque no hablaba holandés. Por ello, consiguió comenzar a trabajar en la playa alquilando colchonetas y tratando de vender algún paseo de catamarán, buceo, paracaídas, etc., a los turistas, con un inglés muy pobre. Al tiempo su inglés comenzó a mejorar ostensiblemente (la necesidad obliga) y, a través de la compañía de deportes acuáticos Pelican Watersports (dirigida también por un argentino), consiguió ubicarse en uno de los hoteles dentro de una oficina abierta al público. Así comenzó a hacerse muy conocido y un buen vendedor, y nosotros tres lo ayudábamos casi todas las tardes a recoger las colchonetas y, de paso, a conversar con los turistas, lo cual nos permitió comenzar hablar inglés desde muy chiquitos. De más está decir que aprendimos hablar papiamento y también holandés.

Cuando terminamos la secundaria, mi hermana y yo fuimos a USA a estudiar a UNCG en Carolina del Norte (2002-2006) y luego yo seguí en Tampa terminando mi postgrado en Finanzas y Administración de Empresas. Por su lado, mi hermana Sabrina se fue a Holanda donde se graduó en Psicología. Mi otro hermano, Santiago, que también es socio en Ché Bar, también fue a UNCG (2006-2010) y luego se graduó en Criminalística en Orlando.

Nace Ché Bar

Cuando volvíamos en nuestras vacaciones de la facultad, ayudábamos a nuestros padres que, para ese entonces, tenían el único Bagel Shop en Aruba como también la fábrica/panadería que producía los bagels. Luego, mi padre comenzó con su propia agencia inmobiliaria Aruba Brokers y mi madre con la venta de ropa de cuero que importaba desde Argentina, hasta que surgió la posibilidad de abrir Ché Bar (2013). Inicialmente como un bar y, de a poco, le fuimos añadiendo una pequeña parrilla.

Una madrugada de abril 2015 nos llamaron avisándonos que nuestro Ché Bar estaba completamente en llamas. De más está decir que perdimos todo y que el seguro no cubría los daños completamente. De todas maneras, con la ayuda del dueño del edificio, reconstruimos el bar. Tardamos 3 meses, pero logramos hacerlo más grande y mucho más bonito. Finalmente, en el 2015, nuestra madre se unió a nuestra operación como manager de operaciones y así pudimos incorporar también desayuno a nuestro menú, donde, entre otras cosas, ofrecemos panqueques de banana con dulce de leche. Hace unos años empezamos a importar la cerveza Quilmes a la isla, y también tapas de empanadas de La Salteña, para así ofrecer una experiencia auténtica argentina.

Una experiencia argentina

Alguna de los platos típicos que servimos: chorizo, morcilla, empanadas, milanesas napolitanas y a caballo, entraña, tira de asado, flan y panqueques con dulce de leche, y también producimos nuestro propio chimichurri, votado como el mejor en la isla. Durante los últimos años, al querer atraer a un mercado más amplio, hemos ido diversificando las opciones en el menú y hemos incluido otros platos latinoamericanos, como también hamburguesas, sándwiches, platos vegetarianos, etc.

Honestamente, la gente nos llena de emoción cuando se van tan contentos y felices de haber comido en un lugar que bien podría estar en cualquier esquina de Buenos Aires.

Mi papá, Carlos y yo, también tenemos una agencia inmobiliaria, donde principalmente nos enfocamos en el extranjero que quiere invertir en la isla, sea ya en una casa o condominio, o abriendo un negocio o actividad comercial.

¿Querés conocerlos mejor? ¡Visitá sus redes!

Fecha de Publicación: 25/06/2020

Compartir
Califica este artículo
0/5

Temas

cat1-artículos

¡Escribí! Notas de Lector

Ir a la sección

Comentarios


No hay comentarios

Dejar comentarios


Comentarios

Arte y Literatura
Juan Carlos Distéfano Juan Carlos Distéfano. Escultor de lo que pasa en la calle

El artista argentino hace una crónica cruda y bella de los sucesos de un pueblo. “La memoria residua...

Espectáculos
Soda Stereo Soda Stereo ¿Nada más queda?

Charly Alberti y Zeta Bosio tocaron en el Movistar Arena junto a sus músicos, una noche con situacio...

Historia
Camino a la Revolución de Mayo Camino a la Revolución de Mayo

Los patriotas el 25 de Mayo de 1810 en Buenos Aires subían el primer peldaño a la libertad de una ma...

Arte y Literatura
Haroldo Conti Haroldo Conti. El hombre en su totalidad es una causa

El Boga, los Orestes, El Viejo de “Todos los veranos”, personajes de carne viva que el escritor pone...

fm-barcelona

Artículos


Quiero estar al día

Suscribite a nuestro newsletter y recibí las últimas novedades