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¿Te gustaría desayunar en un palacio europeo?

El Centro Naval, ubicado en pleno centro porteño, ofrece desayunos y almuerzos a precios accesibles. Una experiencia diferente en un palacio de estilo europeo situado en el corazón de Buenos Aires.

Para conocer un palacio de estilo europeo, no es necesario tomarse un avión. La Ciudad de Buenos Aires está llena de joyas arquitectónicas que, muchas veces, pasan desapercibidas a los ojos de los locales, confundidas en la vorágine diaria, entre oficinas y tráfico. Pero, si prestamos atención, podemos llevarnos grandes sorpresas, como la que nos espera dentro del Centro Naval.

Ubicado en plena calle Florida, en el microcentro porteño, justo enfrente de las Galerías Pacífico, este edificio histórico realmente merece una visita. Aunque por fuera tal vez no lo parezca, es uno de los palacios más lujosos de Buenos Aires, con un estilo europeo que nos permite viajar sin movernos de la ciudad. Pero eso no es todo: además de su propuesta arquitectónica e histórica, el Centro Naval ofrece desayunos y almuerzos, y está abierto a todo el público.

Un pedacito de Europa en Buenos Aires

El Centro Naval fue fundado por un grupo de jóvenes oficiales de la Armada Argentina —egresados de las primeras promociones de la Escuela Naval Militar—, el 4 de mayo de 1882. El club nació con la intención de tener un “lugar de reunión donde ejercitar la sana camaradería, exponer sus inquietudes públicamente, dictar conferencias acerca de los avances tecnológicos de la profesión mediante las cuales se harían conocer los resultados de las exploraciones, experiencias y descubrimientos de todo tipo que sus asociados realizaran”. Su primera sede se encontraba en la calle Adolfo Alsina 438.

El actual edificio fue fundado en 1914, en la calle Florida al 801, en la intersección con la Av. Córdoba. Según cuentan en el sitio oficial de Turismo del Gobierno de la Ciudad, la sede del Centro Naval fue diseñada por los arquitectos Gaston Louis Mallet, de origen francés, y Jacques Dumant, de origen suizo. Con una fachada de sello ecléctico, el edificio constituye uno de los principales exponentes del estilo Beaux-Arts en Buenos Aires. Se destaca el portal Art Nouveau, realizado en hierro y bronce provenientes de la fundición de viejos cañones utilizados en la lucha por la Independencia nacional. Los suntuosos salones interiores presentan una marcada influencia del estilo Belle Epoque.

Desde su apertura, y durante casi un siglo, los únicos que estaba autorizados a ingresar y disfrutar de sus instalaciones eran los socios del club. Hace pocos años, sin embargo, se comenzaron a ofrecer visitas guiadas para todo el público, que debieron suspenderse por la pandemia. Actualmente, las puertas están abiertas nuevamente, pero únicamente para disfrutar de un desayuno o un almuerzo a precios muy accesibles.

Eso sí: quien quiera acceder al edificio deberá respetar el código de vestimenta que, afortunadamente, se ha relajado bastante a comparación con el tradicional: mientras antes solo se podía ingresar de saco y corbata (y los socios debían comer con el saco puesto), hoy solo está prohibido ingresar ropa deportiva o bermudas.

Una comida diferente

Disfrutar de una experiencia gastronómica diferente, en el marco de este hermoso palacio de estilo europeo, es sin dudas un gran plan para locales y turistas. Un pequeño secreto que no muchos conocen y que permite refugiarse de la vorágine de la Ciudad.

El desayuno se ofrece de 9.30 a 11.30, e incluye una promoción de un café con dos medialunas y un jugo a $350. El almuerzo es de 12 a 15.30, e incluye plato, postre, bebida y café a $1300. Los socios del Club Naval tienen 20% de descuento. Además, se puede pagar en efectivo, con tarjeta de crédito o débito

Las reservas se pueden hacer por teléfono, al 4311-5486/1011 al 1016 (int. 604) o por e-mail (restaurant@centronaval.org.ar).

Al parecer, bien vale la pena una visita.

 

Imágenes: Centro Naval / Freepik

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