Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Recetas dulces: mamones en almíbar

Las abuelas santafesinas hacían mamones en almíbar como nadie. Pero, por suerte, ¡encontramos una receta!

Muchos chicos del interior de Santa Fe estudian en la capital provincial. Miles, diría. Cuando pasan mucho tiempo sin volver al pago, suelen ser visitados por sus padres, que aprovechan para hacer algún trámite en la ciudad central. La llegada de mamá o papá suele estar acompañada de un conjunto de emociones. Entre los regalos, muchos traen un frasco lleno de dulce de mamones.

En el norte de la Argentina, la fruta es conocida como mamón, pero en otros países se conoce como papaya o lechosa. Crece de un árbol enano tropical que, partir de la primavera, da frutas de hasta dos kilos. Los mamones se cosechan verdes, pero también se pueden comercializar maduros.

La fruta tropical no es muy conocida. Tampoco se ve mucho en las verdulerías de nuestro país. Los mamones están ligados a la zona ribereña. Al noreste. En estos pueblos del interior, suelen cocinarlo en ollas inmensas, sobre fuego de leña, y grandes cantidades de fruta.

Es una lástima que, en las verdulerías de las ciudades, no sea fácil conseguir mamones u otras frutas regionales. Esta, en particular, necesita para sobrevivir un clima cálido, no resiste a las heladas, pero no requiere mucho cuidado ya que son de árboles silvestres. La difusión de los productos de cada zona hace que tengamos un abanico más amplio de elecciones para nuestra dieta. Dar a conocerlos, reclamar por ellos en los mercados y consumirlos a diario va a revalorizar el sacrificio de esos pocos productores que hacen de esta fruta una producto industrial que, de a poco, puede ir llegando a la mesa de muchos. Dicen los que lo comen recordando la infancia que, bien preparado, el sabor sigue intacto. Como volver en el tiempo y probar el mismo dulce de hace más de 15 años.

Ingredientes

Preparación

Pelar los mamones con guante. Eso recomiendan las abuelas, porque desprenden un líquido ácido que puede lastimar las manos. Una vez pelado y sin semillas, se lavan y cortan en lonjas y se congelan para que, cuando se cocine, la fruta no se rompa y pierda en el dulce. Se cocina a fuego fuerte, en olla gruesa, con el azúcar y cubierto de agua hasta que cubre los mamones. Se agregan las especias y la esencia. La cocción es en dos partes: la primera es hasta que la fruta esté blanda. Se deja descansar toda la noche y, luego, se vuelve a cocinar para reducir el líquido y que se forme el almíbar.

Tal vez, en tu zona, no te encuentres con mamones. Si tenés la gran suerte de poder encontrarlos, no dejes de aprovecharlos. Son de esas recetas dulces que no se pueden dejar de difundir.

Rating: 4.00/5.