Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Pancho: un clásico mundial con toque argento

La salchicha entre panes está en las ofertas gastronómicas mundiales desde hace más de un siglo. Sin embargo, en Argentina le damos el toque especial.

Cuenta la historia que muchos alemanes emigraron hacia Estados Unidos a mediados del siglo XIX. En esa llegada, llevaron consigo varias costumbres. Una de ellas fue el hoy conocido “pancho”, “hot dog” o “perro caliente”. Es que este alimento ya se vendía en Europa, desde algún tiempo antes. Lo cierto es que los estadounidenses le dieron su toque especial y, comenzando por los partidos de béisbol, extendieron su venta a todo el país y el continente.

En Argentina

Con el correr de los años, los panchos llegaron a Argentina, donde también supimos adoptar esta comida y ponerle nuestro toque de ingredientes y sabor. Aquí, el perrito caliente se come con condimentos de tipo mayonesa, mostaza, kétchup y salsa golf. Algunos adhieren salsa picante y, en ocasiones, va adornado con la famosa “lluvia de papas”. Por otro lado, dándole una vuelta de tuerca más al tema, muchos preparan salsas especiales para sumarle a lo ya mencionado. Así, aderezos a base de roquefort, aceitunas, provenzal, choclo, huevo duro, y otros tantos, suelen colocarse sobre la salchicha.

A propósito, la salchicha del pancho original tiene su toque alemán. Fue en Frankfurt donde se inventó esta especia de embutido de carne de cerdo procesada. También existe la salchicha de tipo vienesa, de similares características, pero a base de tripa natural de oveja. Pero, si bien en nuestro país se pueden conseguir ese tipo de salchichas, también existen las clásicas nacionales. Salchichas sin piel y un poco más suaves. En cualquier caso, estas pueden cocinarse hervidas, fritas o a la parrilla.

Por otro lado, el pan de los panchos es único. Sobre todo, por su forma, apenas se asemeja al del pebete. Generalmente es el que marca el tamaño del hot dog. Existen los más pequeños, de 10 o 12 centímetros, hasta los súper-súper panchos, de 45 centímetros de largo, siendo, por ejemplo, el toque que se le da en algún carrito panchero de la provincia de San Juan.  

Rating: 0/5.