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Los pioneros del vino en la Patagonia

San Patricio del Chañar, en Neuquén, cuna de pioneros vitivinícolas en la Patagonia argentina.

Ubicada en San Patricio del Chañar, a poco más de 55 kilómetros de Neuquén capital, se encuentra Bodega del Fin del Mundo, que desde el año 2002 elabora vinos de una calidad exquisita, nacidos desde el corazón de la Patagonia argentina.

Rodeada de los paisajes únicos que ofrece la localidad, la bodega cuenta con casi 900 hectáreas de viñedos que reciben las aguas cristalinas del río Neuquén en el proceso de riego. Se trata de un proyecto pionero en la elaboración de vinos que sirvió para que, en los últimos años, se replicaran experiencias de viñedos más al sur, inclusive que lograron el apoyo estatal para el desarrollo productivo.

Bodega del Fin del Mundo busca con sus vinos reflejar "el lugar en el que nos encontramos, llenos de sol y frescura patagónica", afirman. Se trata de un emprendimiento que forma parte de Family Wine Estate, del grupo Eurnekian, que tiene proyectos vitivinícolas en nuestro país y en Armenia.

Una historia de soñadores

San Patricio del Chañar se fundó en mayo de 1973 y con su fundación llegaron las primeras plantaciones de frutales que comenzaron a darle vida a la región. Actualmente es la única zona productiva de la argentina en la que solamente se elaboran vinos premium.

Entrada la década del 90, visionarios, los productores comenzaron a trabajar en los campos para en el futuro poder elaborar vinos finos, con una impronta patagónica que le agregue valor al reconocimiento mundial que ya tiene la región por sus bellezas naturales. A fines de los 90 se implementó novedoso sistema de riego nutrido por las aguas de río Neuquén que comenzó a darle vida a proyecto y a los viñedos. Las plantas maduraron y las uvas de la cosecha 2002 fueron las utilizadas para elaborar los primeros vinos made in San Patricio del Chañar. "Desde entonces, buscamos año a año la mejor expresión de la Patagonia en cada uno de nuestros vinos", afirman desde Bodega del Fin del Mundo... 

Hoy, a casi treinta años de iniciada la patriada, la bodega cuenta con tanques de acero inoxidable y toneles de roble con control de temperatura, piletas de hormigón y barricas de roble francés y americano, para una perfecta maceración, fermentación y el cuidadoso añejamiento de los vinos, con el fin de asegurar la máxima expresión del perfil aromático de cada ejemplar. 

Los productos

Bodega del Fin del Mundo ofrece una variada oferta de vinos:

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