Gardel y Alvear, Maradona y Borges, Charlie Watts y Perón, Yoko Ono y Maradona. En los más de 110 años de historia de la Confitería La Ideal, estos y tantos otros personajes famosos y anónimos han cruzado su umbral para experimentar el mágico ambiente que se vive allí. Hace un par de meses, luego de estar 5 años cerrada por obras de refacción, este bar notable de la Ciudad de Buenos Aires reabrió sus puertas para seguir recibiendo a habitués y visitantes casuales.
La Confitería la Ideal está ubicada en el corazón mismo de la ciudad: a metros del Obelisco y del Teatro Colón, sobre la calle Suipacha al 384. Fundada por comerciante español Manuel Rosendo Fernández, fue construida en 1910 e inaugurada en 1912.
Junto con otros notables —como las confiterías Del Molino, Las Violetas, Tortoni, La Giralda y La Puerto Rico—, fue muestra de la mejor expresión gastronómica local de las primeras décadas del siglo pasado y pasaron por sus mesas miembros de la elite porteña de la época.
Entre otras historias que guardan sus paredes, dicen que el presidente Marcelo Torcuato de Alvear se hacía llevar la comida desde allí cada mediodía y que el presidente Hipólito Irigoyen mandaba a alguien a buscar sus palmeritas cada tarde. Hasta Juan Domingo Perón solía pasar por La Ideal a tomar su café.
Carlos Gardel era asiduo cliente del lugar, al igual que Jorge Luis Borges, quien tomaba allí sus desayunos. Más cerca en el tiempo, Diego Maradona también la visitó. Charlie Watts, el baterista de Rolling Stones, y Yoko Ono tampoco se perdieron de conocerla en su paso por el país. El director Allan Parker quedó flechado con el lugar y decidió filmar escenas de la película Evita allí.
Una reapertura muy esperada
Hace algunos años atrás, la confitería fue adquirida por nuevos propietarios que decidieron poner en valor el lugar, pero respetando su esencia original. La intención estaba clara: volver a llevar a La Ideal a su época de esplendor y que el lugar se convirtiera en un viaje directo a 1912.
Para lograrlo, contrataron al arquitecto Alejandro Pereiro, del Estudio Pereiro Cerrotti & Asociados, quien llevó adelante una restauración artesanal que tuvo en cuenta cada detalle. La reapertura se dio en noviembre de 2022, cuando el lugar volvió a brillar con la gloria de épocas pasadas: más de 14 arañas, espejos, columnas y ventanales antiguos convierten a La Ideal en una experiencia que va mucho más allá de la gastronomía.
Una visita al siglo pasado
Si bien sus puntos fuertes son las propuestas gastronómicas para el desayuno y la merienda, de la mano de la pastelería del chef ejecutivo Gustavo Nari, La Ideal también ofrece una variada carta de opciones saladas para el almuerzo y la cena.
Además, la marca tiene su propio vino, de cepa malbec petit verdot, cosecha 2019, realizado por la bodega Catena Zapata. Este se puede degustar en el lugar o llevar a casa para compartir en familia o con amigos. También venden su lata especial de tés variados y su aceite de oliva, todo con el sello de calidad que caracteriza a la confitería.
El lugar está abierto todos los días desde las 7 de la mañana hasta la madrugada. Se recomienda ir con tiempo, ya que no se toman reservas y suele haber fila para entrar.
Para quienes prefieran probar sus especialidades desde la comodidad de su hogar, La Ideal cuenta con una tienda online donde se pueden adquirir productos de confitería, panadería, sandwichería y bombonería.
Imágenes: IG Confitería La Ideal
Licenciada en Comunicación Social y correctora. Nacida y criada en el oeste del conurbano bonaerense. Sagitariana, vegetariana, crossfitera y viajera. Estoy convencida de que, con las palabras, podemos hacer magia. Pasen y lean.