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Alioli casero

Con muy poquitos ingredientes, se logra una salsa muy rica. En Rosario se come mucho alioli. Aprendé cómo se prepara.

La mayonesa es parte diaria de las comidas argentinas. Pero hace un tiempo está de moda el alioli por estas tierras. Algunos restoranes los confunden o, más bien, te sirven el condimento como alioli, pero, en realidad, es una mayo saborizada. Resulta que el alioli no es nada nuevo. Difundido mundialmente por españoles y, principalmente, franceses, tendría su origen en los antiguos romanos, heredado ¡de los egipcios! Alto viaje. Sin embargo, toda esa tradición llegó por inmigrantes italianos al interior santafesino.

Muchos rosarinos y rosarinas guardan antiguas recetas de alioli y lo hacen muy rico. En sí, sus componentes son hípersencillos: solo se necesita ajo, limón, huevo y aceite. Pero hay que tener la mano delicada en la preparación.

Antes de contarte cómo hacen el alioli en Rosario, vaya un breve repaso por la historia de esta sencilla ricura.

Con su textura cremosa y su color blanco, se parece a la mayonesa. Pero existe una diferencia legítima entre los dos diferenciales. Cuando miramos más de cerca la composición de cada condimento, las diferencias y similitudes se aclaran.

La mayonesa es una emulsión creada con yema de huevo y aceite. Cuando el aceite se agrega a la yema mientras se bate, se rompe en pequeñas gotas que luego se suspenden dentro de la yema. Miles de diminutas gotitas crean el cremoso y opaco color blanquecino de la mayonesa en contraste con la clara apariencia del aceite.

El alioli, en cambio, puede ser definido como una salsa de ajo espesa. Condimento tradicional en la cocina de Provenza, Francia y Cataluña, su característica principal es la unión del ajo con el aceite de oliva. De hecho, el nombre alioli se traduce en "aceite de ajo". Obtiene su consistencia cremosa y un color pálido al emulsionar los dos ingredientes, con un poco de sal.

Ingredientes


Preparación

  1. Machacar los ajos en un mortero.
  2. Agregar los ajos machacados a la yema de 1 huevo. Mezclar.
  3. Ir agregando lentamente gotas de aceite. Agregar un cuarto de cucharada de sal gruesa.
  4. Revolver esos ingredientes suavemente.
  5. Agregar, hacia el final, el jugo de limón, siempre revolviendo.
  6. El final llega cuando la emulsión tiene corte esposo, casi amayonesado.

Tiene un sabor muy agradable. Los platos que puede acompañar son variados. Imperdible: utilizado como salsa, agregarlo a a las papas con perejil. Explosivo.

Rating: 4.50/5.