Buenos Aires - - Saturday 24 De October

Home Argentine History The hard work of knowing who we are

The hard work of knowing who we are

Los argentinos, especialmente los porteños, parecerían estar étnicamente ligados a la última inmigración europea. Pero esa imagen dista mucho de la de 1810. ¿Quiénes eran los criollos de la Plaza de Mayo?

History
HISTORIA15

En sus colonias, los españoles fueron muy propensos al mestizaje. Latinoamérica se distingue, respecto de Estados Unidos, Australia o Canadá, por su profundo intercambio étnico. Desde el siglo XV, en los días de Colón, los Reyes Católicos determinaron que los habitantes de América serían súbditos de la corona. Paradójicamente no recurrieron a la esclavitud como aglutinante. Fernando, y luego su nieto Carlos I, prefirieron estimular la proliferación de poblaciones locales estables. Estas personas podían tributar y reconvertir intereses muertos en renta permanente a cambio de protección. La colonización resultó más sencilla en estos términos que la llevada adelante por Portugal en Brasil y África, viciada por el comercio de esclavos. Es más, tanto interés mostraron sus majestades en integrar a los pobladores de las Indias a la cristiandad, que desde el primer día pidieron que se los bautizara. Dice el cronista Francisco López de Gómara en el siglo XVI, acerca del regreso de Cristóbal Colón a España:

«Presentó a los reyes el oro y las cosas que traía del otro mundo; y ellos y cuantos estaban delante se maravillaron mucho en ver que todo aquello, excepto el oro, era nuevo como la tierra donde nacía» (…) «Lo que más miraron fue a los hombres, que traían cercillos de oro en las orejas y en las narices, que ni fuesen blancos, ni negros, sino como triciados o membrillos cochos. Los seis indios se bautizaron, los otros no llegaron a la corte; y el rey, la reina y el príncipe don Juan, su hijo, fueron los padrinos, por autorizar con sus personas el santo bautismo en aquellos primeros cristianos de las Indias y el Nuevo Mundo».

Lo escrito por López de Gómara, a primera vista parece hoy el retrato de un abuso cultural. ¿Cómo podían esas personas libremente convertirse a una religión que desconocían? Sin embargo, comparando este episodio con el piadoso testamento dictado por la propia reina Isabel, advertimos un criterio más humano:

«No consientan ni den lugar a que los indios reciban agravio alguno en sus personas y sus bienes, mas manden que sean bien y justamente tratados, y si algún agravio han recibido, lo remedien». 

Contradicciones semejantes se repiten constantemente en la historia de los pueblos americanos. El jurista Juan López de Palacios, en 1526, escribió junto al padre dominico Matías de Paz, una muy compleja crónica sobre los derechos de los indios:

«No serán bautizados cuando sus caciques y jefes prohíban la libre conversión de sus súbditos».

Acto seguido aclaran que únicamente se los convertirá a la fuerza cuando «sea menester desterrar inhumanas costumbres que se nieguen a abandonar». En realidad, la mayoría de los pueblos conquistados tenían reglas ajenas a la moral europea. Resulta difícil creer que la evangelización se impondría exclusivamente cuando tal o cual grupo observara costumbres incómodas. Pese a todo, el cristianismo terminó hermanando a los pueblos conquistados.

En el mismo sentido, otro asunto llama la atención dentro del proceso de conquista española. Los hombres llegados de ultramar tomaron mujeres de la zona a fin de formar una familia y engendrar descendencia, en lugar de traer esposas en barcos malolientes. Como en el caso de Juan de Garay y su hijo “el Mozo”, según el Inca Garcilaso de la Vega, muchos conquistadores criaron generaciones de hijos y nietos antes de contraer matrimonio con alguna mujer española. Pasado el tiempo, la evangelización de estos niños mestizos terminaría siendo para ellos un acto natural. Además, la herencia y la posesión de tierras se distribuyó, en numerosos casos, de manera bastante equitativa.

Los países de América Latina, por lo tanto, serían el producto de una continua mezcla cultural, religiosa y étnica que tuvo lugar durante muchas generaciones. Esta es la razón por la que gran parte de las familias patricias argentinas, en épocas de la Revolución de Mayo, contaban con mestizos (reconocidos o no) en su linaje.

A pesar de la formación europea que definió la personalidad de los aristócratas coloniales, gran cantidad de héroes de la independencia y algunos de los principales libertadores del continente, fueron, sin duda, de sangre mezclada.

El proyecto que hizo de Argentina un país con fisonomía europea viene de los últimos años del siglo XIX y sustancialmente de las primeras cuatro décadas del siglo XX, cuando se abrió la puerta a la inmigración masiva con la intención de poblar ciertas regiones deshabitadas del país. España e Italia protagonizaron el evento, al que se unieron también otros componentes diversos de Europa, además de Siria y Asia Oriental. Buenos Aires conserva, debido a esta circunstancia, una gran cantidad de descendientes de inmigrantes transatlánticos.

Sin embargo, cuando dirigimos nuestra mirada a las provincias, los protagonistas cambian. En zonas muy extendidas de la Patagonia, el 70% de la gente tiene un ancestro materno autóctono. Esta cifra aumenta si vamos a la provincia de Salta, llegando al 90%. Así lo reconoce un estudio publicado entre 2011 y 2016 por los doctores Francisco Raúl Carnese y Sergio Avena.  Auspiciado por el Conicet, el citado estudio cuenta además con el respaldo del departamento de Antropología Biológica de la Universidad de Buenos Aires y el Instituto Superior de Investigaciones de la Universidad Maimónides. Analizando el origen genético de grupos muy numerosos de diversas regiones del país, los doctores Carnese y Avena determinaron que el 60% de la población argentina cuenta con un ancestro nativo por vía materna.

Probablemente, para la época de la colonia, la muchedumbre reunida en la Plaza de Mayo sería el producto de una mixtura mucho más notoria que la actual. Resultaría muy difícil hallar un español peninsular durante aquellos días, salvo que ocupase algún sitio de poder.

Dentro de este asunto tan complejo, otra vez Juan de Garay es quien aporta un dato histórico incuestionable. A la hora de fundar Buenos Aires, la Crónica del Río Paraná asegura que con el hidalgo llegaron doscientas familias de indios guaraníes reclutadas en Asunción, con el único fin de poblar las inhóspitas y hostiles costas del Río de la Plata.

El Estudio del Conicet en 2016 tiene una  nueva fecha de publicación, que confirma los números establecidos en 2011. Explica cómo Buenos Aires, Capital y Provincia, muestran una gran cantidad de diferencias en lo que los genetistas denominan fenotipos. La mezcla inmigratoria de países sudamericanos, también varía año a año el tipo físico de los argentinos. Francisco Raúl Carnese y Sergio Avena explican que antiguamente estas variaciones se establecían como razas. Hoy esa terminología no se aplica por su inexactitud científica.

El Museo Nacional del Virreinato, muestra una lista donde se ven mestizos, mulatos, morenos, lobos y tornatrás. Todas estas definiciones proponían un marco social de cierta convivencia, aunque diferenciado acentuadamente a las personas según algo tan superfluo y poco determinante como el color de la piel.
El término “indio” se utilizó por mucho tiempo. Al principio se relacionaba con la creencia que había entre los eruditos del Imperio Español, de haber llegado a las Indias. Superada la confusión, el término “indio” se combinó frecuentemente con “aborigen”. Ambos términos suelen utilizarse aún en la literatura de crónica histórica o de época. La posibilidad de llamar a los habitantes americanos prehispánicos “pueblos originarios” o “pueblos autóctonos” se basa en distintas corrientes del estudio histórico. En la imagen, presentación de Colón ante los Reyes Católicos. 
La reina Isabel I de Inglaterra (izquierda), comandó el imperio rival de la España de Ultramar. Dentro de los Estados Unidos, Australia e incluso en la India, evitó el mestizaje de manera obstinada. Especialmente en Estados Unidos tendió a propiciar la sustitución étnica de los grandes territorios conquistados. Felipe II de España (derecha)en sus colonias heredadas de Carlos I, hizo lo contrario: no sustituyó a las poblaciones locales, sino que se integró a ellas. La manera en que este mestizaje se llevó a cabo, puede ser cuestionable. Pero el proceso cultural y antropológico que tuvo lugar en la zona, dio origen a una gran variedad de identidades y pueblos diversos a lo largo de toda América Latina.

Si querés leer las entregas anteriores de las Crónicas de la Argentina desconocida, clickeá en los siguientes links:

I Argentina: la historia que no conocemos

II ¿Sabías que vivimos en el reino del Milodón?

III La universidad de los cazadores prehistóricos

IV El primer idioma que se habló en Argentina

V Las momias mejor preservadas de la historia están en Salta

VI El imperio donde no se ponía el sol

VII La Pocahontas argentina

VIII Elcano vs Magallanes: en 2019 se cumplen cinco siglos de dudas

IX Las voces de los ángeles

X ¿Por qué expulsaron a los jesuitas?

XI Masones en Buenos Aires: el germen de la revolución

XII Abril de 1810: el secreto de la revolución

XIII Las ideas de la emancipación

XIV Juana Azurduy: la historia que faltaba

Publication Date: 21/04/2019

Share
Rate this item
0/5

Topics

I wrote! Reader Notes

Go to section

Comments


By: JO 21 April, 2019

EXCELENTE!!!!!!!

By: Martín 21 April, 2019

Es un articulo muy importante para los argentinos. Tendriamos que darle mas importancia. Dice cosas muy profundas.

By: Jony 21 April, 2019

yo soy del norte argentino y deveras todos allí tenemos sangre de indios, a los porteños les cuesta mucho admitir la verdad, gracias al profesor Prudenstein. Lo mejor

By: Maribel 21 April, 2019

Es una nota muy seria. Bien documentada. Realmente fundamentada. Hay mucha investigación. Mis felicitaciones al profesor. Ya forma parte de mis hábitos dominicales. Gracias

By: Jony 21 April, 2019

la mayoria de los argentinos tenemos sangre de indios, es verdad y por parte de nuestra madre. Mi madre es asi, todos en la familia de ella, Maradona, Monzon,, Tevez, Camaño, el Toti Flores, Ricky Maravilla, la Bomba Tucumana, Maravilla Martinez, el portero de mi casa, el pibe que me atiende en el mercado, el cartonero, el basurero, yoooooooooooooooooooooo. ¿Los porteños no lo entienden? Gracias Prudencstein. Los negros existimos

By: carlos moran 21 April, 2019

Rescatar nuestros orígenes y valorarlos.

By: JO 21 April, 2019

HOY SALIO UNA NOTA MUY BUENA A SERGIO PRUDENCSTEIN EN INFOBAE. LES DEJO EL LINK https://www.infobae.com/sociedad/2017/07/02/puede-la-arqueologia-resolver-el-enigma-de-maria-magdalena/

By: Redacción 21 April, 2019

En respuesta a

Gracias por el aporte.

By: Juan de Capital 21 April, 2019

Leí la nota que la periodista Claudia Peiró le hizo a Sergio Prudenstein en Infobae. Es excelente y esta nota en Argentino es de lujo. Me saco el sombrero profe

By: Andy 23 April, 2019

me gustó mucho

Leave feedback


Comments

Argentines around the world
Feminismo obra A Jellyfish in New York

The work of Argentinian Luciano Garbati was placed in a park in the city. The myth of Medusa, with a...

Solidarity fingerprint
Gran Gala por los Niños 2020 Grand Gala for Children 2020

The third charity event organized by the Julio Bocca Foundation, Manos en Acción and the Children's...

History
 Justo José de Urquiza Urquiza, architect of the Nation

October is also the month of Justo José de Urquiza, an Entrerrian statesman who put the Homeland bef...

Traditions
Olimpíadas culturales The Cultural Olympiad has its party

Maggiolo is a small town in Santafesino where a very original festival is held: that of the Cultural...

Articles


I want to be up to date

Subscribe to our newsletter and I received the latest news