¡Escribí! Notas de Lector
Ir a la secciónBuenos Aires - - Viernes 16 De Octubre
En Latinoamérica hay, al menos, 522 pueblos indígenas que hablan 420 lenguas distintas y la mayoría de países latinoamericanos tienen una población originaria que va del 3% al 10% del total. Sin embargo, a pesar de esta gran cantidad de comunidades con sus lenguas, culturas y tradiciones, todavía no existía en Latinoamérica una bodega gestionada por alguna de estas comunidades. Así es que Argentina se convirtió en sede de un proyecto innovador, colectivo y llamativo. Se trata de Los Amaichas, una bodega ubicada en Tucumán, a 160 kilómetros de la capital.
Este emprendimiento particular da trabajo a 40 familias que integran la comunidad Amaicha del Valle. Ellas se encargan del cultivo, la cosecha, la elaboración y la comercialización del vino. Así es como con trabajo colectivo y tradiciones ancestrales, logran abastecerse y brindar productos de calidad.
Ver esta publicación en Instagram
El vino tucumano tiene su famosa ruta por su calidad y sabor especial. En el inicio de esta ruta, yendo desde Tafí del Valle hacia el norte, por la 307, se encuentra la Bodega Los Amaichas que trabaja desde 2010. Allí se cosecha la vid, se elabora y comercializa vino malbec y criollo. En Amaicha del Valle son cinco mil habitantes de nación diaguita-calchaquí y, muchos de ellos, trabajan en este proyecto.
Hoy, este vino ya es conocido entre los aficionados y se comercializa en Buenos Aires a través de un acuerdo con los almacenes de la Unión Trabajadores de la Tierra y Alimentos Cooperativos.

Las plantaciones en cada parcela funcionan, crecen y se reproducen desde hace años. Sin embargo, fue hace 13 años que decidieron dejar de venderle a las bodegas a precios bajos, para emprender su propio negocio. Sebastián Pastrana es integrante de la comunidad y oficia como guía turístico para recibir a los visitantes. Él habló con los medios y contó:
“Nos constituimos como la primera en Latinoamérica administrada por un pueblo originario con todas las exigencias del INV (Instituto Nacional de Vitivinicultura)”
Además, aclaró que se inspiraron en las comunidades de Canadá y Australia, que habían hecho lo mismo en sus continentes. Sobre la forma de producción, contó:
“Entre los productores, el que más tiene, posee una hectárea o hectárea y media, sobre todo por la escasez de agua. Para cada productor era imposible hacer vino por sí solo”
Así fue que la comunidad comenzó a trabajar sus pequeñas parcelas, para generar este sistema en el que “se fomenta el trueque y se defiende la soberanía alimentaria”. Cabe destacar que las uvas de estas familias no tienen químicos ni fertilizantes, ya que se cultivan según las tradiciones ancestrales. En Bodega Los Amaichas:
“Cada uno hace la cosecha en su finca; cada productor y cada familia maneja su extensión, como así también la poda, la cosecha y el riego. Colaboramos con el tractor para el acarreo y la elaboración se hace en la bodega”.
La comunidad, a diferencia de otros pueblos que hoy luchan por no ser desalojados de sus tierras, cuenta con la Cédula Real de 1716 que los convierte en dueños oficiales de los terrenos. En torno a esto, Pastrana afirma:
“Cuando uno pierde el territorio, pierde su libertad. Tener nuestro territorio nos permite tener nuestro sistema propio”
Otro de los factores que ayuda a la evolución y desarrollo del proyecto, es que en 2010, la comunidad recibió un subsidio inicial de la Subsecretaría de Desarrollo Territorial del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación para avanzar. Además, obtuvo la donación de 47.000 plantas de la variedad malbec (la cepa emblema de la Argentina) y materia prima para la organización de la bodega. Finalmente, luego de mucho trabajo, en 2016 se consagró como bodega de economía solidaria.
Dario “Diablero” Arias es uno de los referentes del proyecto, y escribió un libro sobre la comunidad, titulado “Gobernanza Territorial y Prácticas del Buen Vivir”. Allí, Arias habla de la importancia de sostener, reproducir y cuidar el imaginario amaicha:
“Construir un espacio físico que reúne lo sagrado, ancestral y monumental, transforma la imagen que asocia a los pueblos originarios con (las construcciones donde habitaban y desarrollaban sus actividades antes de la llegada de la corona española) sus ruinas. La bodega comunitaria se referencia como un pedestal vital y vibrante, epicentro del territorio indígena, faro de altura que alumbra la identidad resurgente, un 'menhir' inspirado en lo ético y filosófico del Sumak Kawsay”
La filosofía del Sumak Kawsay está grabada en cada etiqueta y significa buen vivir en quichua. Se trata de una cosmovisión andina de equilibrio y autodesarrollo. En estas palabras se establece un nuevo paradigma para la humanidad planteado desde los pueblos indígenas, el campesinado y los Estados Naciones, donde el foco es vivir en armonía con la naturaleza y respetar los derechos de la Madre Tierra a la que se considera un ser viviente.
Ver esta publicación en Instagram
Imágenes: Bodega Comunitaria Los Amaicha
Fecha de Publicación: 30/11/2023
Te sugerimos continuar leyendo las siguientes notas:
Cheverry: la mejor cervecería argentina
Un aperitivo argentino, entre los mejores del mundo según guía gastronómica internacional
Guías de turismo tucumanos recibieron la certificación que habilita su labor
Emprendedores locales podrán vender sus productos y servicios en la 1° Feria Compre Tucumán
Melisa Guevara: joyería de triple impacto
Group Arce: reutilizar y triunfar
Garotto Artesanías: un emprendimiento creativo y mendocino
¿Qué esperamos los emprendedores del próximo gobierno?
¡Escribí! Notas de Lector
Ir a la secciónNo hay comentarios
Comentarios
Selenios. Súperpoderes para el reclutamiento
La nueva plataforma argentina que es sensación entre las startups, especializada en la selección de...
Malvinas Une: Nuevos murales en Palermo.
En el Histórico Regimiento Patricios, cuna del ejército argentino, latinoamericano y de los ideales...
Jorge Newbery. Argentino hasta el cielo
Niño prodigio, alumno de Edison, impulsor del deporte argentino, la aviación local e YPF, de los pri...
Más oficios que se llevó puesto el Progreso
En la tercera entrega nos detenemos en algunos que acabaron con la llegada de las heladeras, bromato...
Suscribite a nuestro newsletter y recibí las últimas novedades