Skip to main content

Poesía contemporánea Vol. III

El espacio en el que paramos la pelota (qué metáfora, ¿eh?) y analizar poéticamente la letrística de los cánticos de nuestros estadios.
Fútbol
18 febrero, 2019

Estimados amantes de la poesía, seguidores de Ser Argentino, fanáticos del fútbol: tengo una buena noticia. En este emotivo acto, les presento el tercer volumen de Poesía Contemporánea, el espacio en el que nos dedicamos a parar la pelota (qué uso de las metáforas, ¿eh?) y analizar poéticamente la letrística de los cánticos de nuestros estadios.

En este caso, aunque sé que algunos se van a enojar, traigo una canción de uno de los cuadros que peor me caen: Vélez Sarsfield. Por suerte no van a ser muchos los que se enojen, porque toda la gente de Vélez cabe en un ascensor. En fin. Empecemos. Dice así:

100 años de locura,

de seguirte siempre a todos lados.

100 años de locura es mucho. Nietzsche no soportó 15. Debe ser una tortura inhumana. Bueno, ver cualquier partido de Vélez lo es. Seguirlo a todos lados no quiero ni pensarlo. Cada uno elige cómo quiere flagelarse.

Vos sos un sentimiento,
un amor que no puedo explicarlo.

Si bien es muy conocido, no por eso el topos de la inexplicabilidad del amor pierde su poder. Si hay algo que no es explicable es el amor. De hecho, solemos enamorarnos de gente que no nos conviene, que nos hace daño, que no nos devuelve con la misma moneda. Hinchas de Vélez: los entiendo. Les tocó enamorarse de ese cuadro horrible. Hay cosas peores. O no, no lo sé.

El día que me muera,
fortinero vos vas a escucharme,
porque vos sos mi vida
y desde el cielo yo voy a alentarte.

Este es otro lugar común de la poética futbolística argentina y creo que es un excelente momento para analizarlo. Entiendo perfectamente la idea de un amor tan profundo que ni el concepto de muerte puede hacerle mella. Bien. Compro. Ahora, ¿cómo estás tan seguro de que vas a ir al cielo? ¿Y si no hay nada? ¿Y si luego de la luz al final del túnel por fin nos quedamos con el vacío que tanto pregonan los nihilistas? Además, suponiendo que efectivamente vas al cielo, ¿no tenés nada mejor que hacer? ¿No preferís hablar con Mandela? Yo creo que a la cuarta canción viene San Pedro y te aplica el derecho de admisión y te vas a cantar al infierno. Yo que vos lo pienso.

Ya ganamos la Copa Libertadores, ooh,
dejamos la vida por estos colores, ooh,

Primer verso: una realidad indiscutible. Bien planteado, bien resuelto. Cortito y al pie. Segundo verso: ya se abre la línea de lo opinable. Yo les aconsejaría, muchachos (y muchachas, por qué no), que no dejen la vida por los colores. Si son de Vélez, además, les aconsejo que no dejen ni una grande de mozzarella por los colores. Pero allá ustedes. Estamos en un país libre.

La Pandilla está alentando en los tablones,
para que volvamos a salir campeones, ooh.

Acá ya no sé si hay un anacronismo bien trabajado o si es falta de ingenio para aggiornarse. El Amalfitani no tiene tablones desde hace varias décadas. Una de dos: o esa es la explicación de la falta de aliento de la gente de Liniers (¿habrán quedado desconcertados ante la falta de madera en la tribuna?) o dejaron de esforzarse en la poética de los cantos. Cualquiera sea la explicación, una actitud deleznable.

Aunque el periodismo no lo haya aceptado, ooh,
somos grandes ya ha quedado demostrado, ooh.

Bueno, cualquiera que se tire contra el periodismo deportivo, a priori, tiene mi visto bueno. Pero que haya quedado demostrado que son grandes es otra cosa. De hecho, así como Borges dijo que en el Corán no hay camellos porque las verdades indiscutibles no requieren ser defendidas, el sólo hecho de que canten que “quedó demostrado que son grandes”, en realidad lo que manifiesta es que no quedó demostrado para nada. No les conviene este verso, muchachos. Bueno, lo que no les conviene es ser de Vélez.

Llega el centenario de la V azulada,
toda esta banda descontrolada,
está de fiesta, no importa nada.

El primer verso, hermoso. Parece de Rubén Darío. Un poco anacrónico el uso de “centenario” y “azulada” en una canción del siglo XXI, pero es una buena forma de rimar con “descontrolada” y “nada”. Aunque en la tercera repetición hay un poco de cacofonía, yo cambiaría el “descontrolada”, quizás, para seguir en el tono, por un “reloca”, pero bueno, no soy quién. Último comentario para el “no importa nada”: siguiendo a Bajtín y su idea de carnestolenda, en la que los carnavales son un momento del año en el que se abolen las jerarquías y el rey está en igualdad de condiciones con el mendigo por unas horas, entiendo la satisfacción que puede significar que ya nada tenga valor, porque lo que se elimina es la responsabilidad implicada en la jerarquía. En este caso lo banco más que nunca, porque para ser hincha de Vélez no te tiene que importar nada. Por lo menos, tenés que olvidarte del fútbol bien jugado, de la épica y de la historia. Que no es poco.

Valoración: 4.7/5. De 3 votos.
Espere por favor...

2 Comentarios to “Poesía contemporánea Vol. III”

  • Hipólito Azema

    No lo sé, Francisco. El odio es la contracara del amor, a la larga son sentimientos muy similares. Y así como no elegimos de quién enamorarnos, no elegimos qué equipo nos parece el más sobrevalorado, amargo y pecho frío. Simplemente se da.

  • francisco

    De donde sale tanto odio,es increible!! por que no se dedican a ver las cuestiones particulares y dejen tranquilos a los piensan distintos VAMOS VELEZ QUERIDO

Comentarios

También te puede interesar