Skip to main content

¿Humillación o respeto?

Terminó el mundial y tenemos, obligatoriamente, que volver a nuestro querido fútbol local. ¿Hacerle 8 goles a un rival es una forma de desmerecerlo?
Fútbol
22 noviembre, 2019

Terminó el mundial y tenemos, obligatoriamente, que volver a nuestro querido fútbol local. Qué difícil es ver algunos partidos de nuestra liga después de haber presenciado ese choque de dream teams constante, como si nos hubiéramos acostumbrado a comer entraña todos los días para, de repente, tener que reemplazarla por fideos dedalitos. Pero bueno, parte fundamental de las cosas buenas de la vida es que son esporádicas, en eso radica su categoría de “especiales”. A la larga, si comiéramos todos los días entraña, ¿no llegaría un momento en que la aborreceríamos? Yo hoy respondería que no, claro, pero nunca hice la prueba. (Y creo que no quiero hacerla.)

En fin, los primeros partidos de nuestros clubes fueron por la Copa Argentina. Y dentro de esos partidos, hubo dos casos de goleadas de equipos de primera frente a equipos de ascenso: Independiente le hizo 8 a Central Ballester (el resultado más desequilibrado desde que existe el torneo) y River 7 a Central Norte.

Y acá surgió una discusión interesante, que me permito traer a esta página. Hay una postura que exclama que, dadas las diferencias de presupuesto, plantel y calidad deportiva, hacerle 8 goles a un rival es una forma de desmerecerlo, que deberían “haber levantado el pie del acelerador” un poco antes y simplemente pasar de ronda sin “humillar” al adversario. Pues bien, me permito disentir. La mejor forma de respetar al rival es jugar a plena máquina, así sea Central Ballester o el Real Madrid. ¿No sería, acaso, una humillación más dura “jugar caminando” porque “de todos modos les vamos a ganar”?

Cada vez estoy más convencido de que, en la vida, tenemos que hacer cualquier cosa que hagamos (por cualquier cosa me refiero a CUALQUIER COSA) de la mejor manera posible, a toda máquina. Competir a medias es vivir a medias. Y eso no sólo es una falta de respeto para el rival, también lo es para el hincha (propio y ajeno), para el espectador, y, en última instancia, para nosotros mismos.

Rating: 5.0/5. From 2 votes.
Por favor espere.....

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar

X