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“El mejor tester que vi en mi vida” (Enzo Ferrari)

Hoy lo tenemos vivo para agradecerle todas las alegrías y emociones que nos dió el segundo mejor piloto de la historia argentina.
Automovilismo
Lole. El segundo mejor piloto de la historia argentina.
23 abril, 2019

Se bajó del auto y les dijo a los mecácnicos “La rueda trasera derecha es más chica que la izquierda“. Los mecánicos lo miraron pensando que estaba boludeándolos. Pero él no boludeaba con esas cosas. Es un tipo serio y el más profesional que vi. Insistió. Un poco desganados y un poco incrédulos, los encargados de neumáticos levantaron el auto y sacaron los dos traseros. El derecho medía 1 centímetro menos de ancho que el izquierdo.

Ese es Carlos Alberto Reutemann.

El tipo que tuvo mucha mala suerte: la primera, ser sucesor de Fangio. La segunda, nacer en Argentina. Es que en cualquier otro país valorarían como corresponde su talento, su profesionalismo, su frialdad, sus huevos, el ser uno de los cuatro o cinco pilotos argentinos capaces de sobresalir en la F1, y sí, cómo que no?, sus segundos puestos. En una época en que los pilotos eran todos capos y los que marcaban la diferencia (no los autos, como ahora).

También la tuvo adentro de la pista. Buenos Aires, 1977: sacándole jugo a un Brabham BT44 que no era un auto de punta, ganaba, pero se quedó sin nafta a 700 metros de la llegada. Culpa de él? Cero. Los mecánicos no tuvieron en cuenta la vuelta previa al abastecer el auto. Otra en Buenos Aires, pero con Ferrari. Lideraba. Pisó un pianito y el pasto que un salame cortó pero nunca levantó, se le metió por la toma de aire. Aún me acuerdo del Lole sentado al costado del auto, en el pasto, llorando. En Monaco, también con Ferrari. Venía segundo, con chances de ganar y ponerse puntero en el campeonato. Un rezagado pifia un cambio (sí: pifia un cambioooooooo), se clava y el Lole se lo lleva puesto en el momento del sobrepaso. 1981. Williams. Era el piloto 2, pero llega a Las Vegas (último premio del año) con un punto de ventaja sobre Piquet. Jones no lo podía alcanzar. Después de hacer pole en la clasificación, Piquet lo choca (a propósito?…) y tiene que correr con el muletto. Piquet campeón, Lole segundo. Recordemos que ese año andaba más fuerte que Alan Jones (que había sido campeón en 1980) y a pesar de eso, tenía orden de dejarlo pasar al australiano. En Long Beach se la bancó. En Interlagos, no. Desobedeció al equipo y ganó por más de 1 minuto de diferencia con Jones. Lo crucificaron. Ni al podio le fueron los de su propio equipo. No me jodas. Meado por un elefante corría.

Fue piloto de F1 exactos 10 años, para las mejores marcas (Ferrari, Lotus, Williams). Ganó 12 gand prix y metió 45 podios. Pavada de carrera. Irónicamente, se retiró a principios de 1982, un campeonato que le habría resultado accesible, porque era el piloto 1 de un buen auto y porque las escuderías rivales tuvieron todas muchos problemas. Pero cómo saberlo?

Era un tipo frío arriba del auto. Calculador. Algunos que nunca en su vida anduvieron en un auto a mas de 90, le pedían que arriesgara más. Como lo hacían Ayrton o Villenueve o Pironi. Gracias a Dios, no lo necesitó y hoy lo tenemos vivo para agradecerle todas las alegrías y emociones que nos dió el segundo mejor piloto de la historia argentina.

Ah. Le dicen “Lole” de chiquito. Porque vivía en el campo y una de sus pasiones era ir a ver a los lechones… lole chone… no se si…


Fútbol, tenis, paddle, tenis de mesa, natación, golf, rugby son los deportes que practico desde que tengo uso de razón. Ver deportes es la única razón para tener un televisor en mi casa. Me gusta mucho analizar el juego; me apasiona la táctica y me deleita la técnica.

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