¿Te has preguntado cómo reciben las noticias las zonas más rurales e inhóspitas del sur argentino? Mensajes al Poblador Rural es el nombre de un espacio radial que se transmite por frecuencia AM (LU - LRA) desde hace más de 60 años en la Patagonia argentina. Así es que, 6 veces al día, por Radio Nacional Esquel, LRA9, LU17, LU 4, LU20, LRA 30 y otras emisoras de esta región, se brindan informaciones solicitadas por quienes habitan las zonas no urbanas. Por ello, es considerado uno de los espacios de comunicación más importantes de la zona.
En algunos casos, mediante los Mensajes al Poblador Rural, las zonas rurales logran comunicarse entre sí y con las ciudades que se encuentran en cercanía. Como así también, este asomo de los pobladores rurales permite a los ciudadanos de las ciudades más grandes entender la realidad de los que viven en lontananza.
¿Qué tipo de noticias difunden en el espacio radial?
Los temas que transmite el espacio radial Mensajes al Poblador Rural de la Patagonia son muy variados, y requieren de un oído entrenado para captar toda la información que cada uno de ellos contiene. Debemos reconocer que ¡todos son importantes e imprescindibles para quienes viven en las zonas rurales!
Ahora bien,¿que tipo de noticias se difunden en el espacio? Te contamos sobre algunos de ellos:
- El clima y la temperatura del día: Se comunica si ese día lloverá o habrá tormenta, o qué tipo de precipitación se presentará.
- Información sobre helicópteros solidarios: Generalmente cuando ocurre una tormenta, se les avisa que un helicóptero sobrevolará y lanzará medicamentos y alimentos.
- Novedades sobre animales extraviados, o también hallados.
- En este espacio, se brinda información sobre motivos de viajes, ya sea por visita a familiares, diversión o por negocios.
- Noticias sobre vínculos familiares, por ej., notifican cuando nace un bebé.
- También sobre novedades necrológicas: Mensajes que informan de la pérdida de algún amigo o familiar.
- Información sobre transportes que pasarán por puntos específicos a dejar o a retirar encomiendas, o también personas.
Los microrelatos
Todos estos mensajes son transmitidos por la inmensa Patagonia, en forma de microrelatos repletos de ruralismo y hasta poesía para algunos. Con frecuencia “El mensajero rural” se convierte en cartas radiales, que se transmiten de manera fragmentada para los pobladores.
Muchas veces estos mensajes sorprenden espontáneamente a quienes transitan las extensas rutas que atraviesan la región. Y es que la Patagonia es tan grande, que cuenta con muchas zonas aisladas y poco pobladas. Y las preguntas de quienes nada tienen que ver se hacen eco de estos mensajes llenos de esperanza, información y, algunas veces, de malas noticias.
Estos mensajes en la voz del locutor cobran vida, ya sean de celebración, anuncios, esquilas, preocupación por enfermedad o pérdida de alguna persona querida. Cuando hay tormentas, avisa de los caminos y rutas que no pueden ser transitados. Cuando hay sequía y llueve, el mensajero rural dice la cantidad de agua que cayó convirtiendo este suceso en celebración. O simplemente saludos de amistad y recuerdos de quienes han compartido el lugar en algún momento de la vida.
La mítica del micro trasciende las épocas, haciendo de este un espacio clave de comunicación e información. Los recuerdos de los mensajes también son parte del folklore y se posicionan en el oyente común, como un personaje que espera al Mensajero como parte del viaje. ¡Un compañero en las distancias!
La voz del mensajero rural de la Patagonia es cómplice y pícara. Claramente es un medio que usa una jerga solo para entendidos que buscan conocer o dar a conocer, y colaborar con quienes no están en la misma zona rural. ¡Es un espacio radial que conecta a las comunidades rurales desde hace más de 60 años!
Madrynense y argentina. Lic. en RRPP (UP), especializada en Comunicación e Identidad Corporativa (UNIR) y docente universitaria. Apasionada por la comunicación en todas sus expresiones, porque como dice Paul Watzlawick “Todo Comunica”… las palabras, las reacciones y nuestro cuerpo. Mi desafío profesional es cuidar de “ese todo”, aportando mis conocimientos y gestionando las herramientas necesarias para que las comunicaciones fluyan como las olas del mar.