Ser Argentino. Todo sobre Argentina

¡Aro, aro, aro!

Bailando el gato, hasta que se frena la musica y ¡Aro! y llegó el momento de decir lo que hace falta. Ah... la china cede al final.

Hay quienes dicen que el amor es un baile, en el que los enamorados van y vienen, se buscan y se alejan, se acercan y se separan. Van al mismo ritmo, se acompañan, se esperan. Hasta que ¡Aro, aro, aro!, y llega el momento de decir lo que hace falta. Al menos desde 1820, los gauchos y las chinas están bailando el amor a través de esta danza folklórica tradicional: el gato.

El gato tiene mucho que ver con el juego amoroso a la vieja usanza, en el que el hombre persigue a la mujer con respeto y galantería. Intenta impresionarla demostrando su destreza en el zapateo y, como en cualquier historia de amor, le declara su interés. Pero la china no es fácil de convencer.

El gaucho dice:

Chinita de hermosa estampa

que me has enamorado,

tu padre será mi suegro,     

y tu hermanito mi cuñado.

La china responde:

Ni suegro será mi padre,                             

ni hermanito mi cuñado,                              

mas vos pagarás el pavo

que comeremos asado.

Finalmente, como en toda historia de amor que se precie de serlo, la china cede, se deja enamorar... y viven felices por siempre (ponele).

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