Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Santa Gilda

Gilda fue una mujer común y corriente cuyo mayor milagro fue alegrar vidas con sus canciones.

Cada pueblo elige sus propios santos. El mecanismo es el mismo, no importa si son santos “legales” o paganos. Hay algo que liga al pueblo con esa persona que, una vez muerta, asciende a la categoría divina. Para el que cree, no hay diferencias entre los santos oficiales de la Iglesia y los santos populares: todos hacen milagros, todos interceden ante Dios y a todos se les hacen promesas.

Lo que distingue a los santos paganos de los certificados por el Vaticano es la manera de relacionarse con ellos: en el caso de los primeros, no hacen falta intermediarios. El pueblo es devoto y protagonista de su propia liturgia. No hay Iglesias, ni curas, ni papa. Altares improvisados y tumbas reales, donde yace el difunto en cuestión, son los escenarios más frecuentes de los ritos.

Gilda fue una mujer común y corriente cuyo mayor milagro fue alegrar vidas con sus canciones. Una vida normal, que terminó en tragedia: esa parece ser la clave para santificar a las personas comunes y corrientes. Un accidente automovilístico le dio a esta mujer con aura angelical el título de santa, y el resto corre por cuenta de la gente.

Hay quienes dicen que hace milagros, hay quienes aseguran que Gilda cumple todos sus pedidos. Tal vez, simplemente, la gente necesite alguien en quien creer.

 

 

Rating: 0/5.