Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Rolo Sartorio: “Volver a tocar con La Beriso es recuperar la alegría”

El popular grupo de rock actuará en Córdoba y Capital Federal, oportunidad en la que su cantante analizó esta esperada vuelta a los escenarios.

En la sala de ensayo del grupo La Beriso se respira entusiasmo, pero sobre todo felicidad por la concreta posibilidad de volver a los escenarios, luego de 13 meses del último show ofrecido en nuestro territorio. Después que el jueves 12 de marzo de 2020 se suspendiesen todos los espectáculos con público en Argentina, la famosa banda solo había desarrollado a principios de septiembre un concierto emitido por streaming, pero cuando Rolo Sartorio lo recuerda en su entrevista exclusiva con Ser Argentino, las conclusiones no parecen ser las mejores.

 

“Es muy raro salir a tocar y que en el lugar donde te subís no hay público, es rarísimo y lo único que te recuerda es cuando estas probando sonido, mientras unas pocas personas que ves delante están ahí pero no están prestando atención como el público. Igual le pusimos a ese espectáculo la mejor onda, con buena producción técnica, interactividad con todas las cosas que pasaban backstage y un after-show para que toda la gente ubicada en sus casas pudiese ver en directo la trastienda del concierto y lo que ocurre después”, admite firme y sincero el cantante sobre ese evento de transmisión por Internet.

 

Realizando a rajatabla unas pocas entrevistas durante los últimos días, con la finalidad de promocionar todos los conciertos que el grupo brindará desde este fin de semana, emerge como principal aspecto noticioso la confirmación de cinco conciertos en Argentina, luego de las restricciones ocurridas tras el arribo del COVID-19 al país. El primer show en formato teatro con protocolos fue el 25 de marzo en el Club Prado, Villa Nueva (Córdoba), tras lo cual repetirán la experiencia el 26 de este mes en el Complejo Multiespacio, en Río Cuarto. La despedida de cálido suelo cordobés ocurrirá los días sábado 27 y domingo 28 de marzo en Espacio Quality, un lugar de amplio tamaño adaptado a las circunstancias. El arribo a Buenos Aires cobrará forma efectiva cuando finalmente el jueves 15 y el viernes 16 de abril los músicos suban al proscenio del Teatro Opera, con localidades agotadas, lo que promovió el anuncio de una tercera para el 18 de ese mes. Además, abril cerrará con la presencia del grupo en Rosario, cuando los días 23 y 24 de ese cuarto bloque mensual los halle tocando en el Anfiteatro Municipal, antes de poner en marcha una tournée por sitios como Santa Fe, Tucumán, Salta y un potencial concierto en el Uruguay.

 

 

¿Qué estuvieron haciendo en las últimas semanas antes que se anunciaran las fechas de la vuelta oficial del grupo a los escenarios tocando delante de público?

Rolo Sartorio: Bueno, fundamentalmente estuvimos ensayando mucho para recuperar los ajustes y sincronismos aceitados que teníamos antes que la cuarentena detuviese todo, fue un porrazo detener la actividad, sin saber además cuando íbamos a poder tocar de nuevo y en qué condiciones. Un grupo no es solo los músicos que suben a tocar, sino toda una gran estructura atrás, están los plomos, técnicos, la logística del concierto, los que trabajan allí en el sitio de concierto, es mucha gente que queda afectada por una situación como esta a raíz del aislamiento.  Fuimos conscientes de lo que pasaba entendiendo el drama sanitario, buscamos no detener nuestra acción, por ejemplo, en febrero lanzamos el videoclip de la canción “Insolente”, tema en donde participa “Moska” de los Auténticos Decadentes, es un tema que nos permitió explorar nuevos ritmos, saliendo un poco así del sitio de confort.

 

¿Qué pensamientos te atravesaban mientras pasaban los meses sin tocar?

Rolo Sartorio: La cabeza te empieza a carburar más rápido en medio del parate que fue el aislamiento estricto de esos primeros meses, igual nunca nos detuvimos, en julio del 2020 presentamos oficialmente el documental “Llenos de historia”. Tuvimos un gran equipo de filmación que nos seguía a sol y noche durante el tour de “Giras y Madrugadas”, lo hizo la gente de Cinema 7 Films, material que dirigieron Rodrigo Vila y Cristian D’Alensandro, se trata de un cuidado repaso de nuestra historia desde que arrancamos hasta estos últimos meses. Fue muy divertido porque mostraba absolutamente todo, para los fans es poder ver la totalidad de lo que ocurre desde que salimos de casa hasta que terminan los conciertos, el material quedó muy bien y quedamos muy satisfechos con este film documental.

 

 

La última actuación en un lugar grande de La Beriso fue en el estadio Movistar Arena en la zona de Villa Crespo. Los percibí muy conformes con lo ocurrido allí.

Rolo Sartorio: Estuvo sencillamente impresionante, es el primer estadio moderno que tiene la Capital Federal, allí entran unas quince mil personas y es un lugar cerrado con todas las actualizaciones técnicas que existen a nivel mundial, está en un lugar accesible desde cualquier zona, pasan muchos colectivos, el tren está cerca y hay lugares en donde dejar el auto. El estadio es muy grande, está pensado como los últimos venues que existen en el planeta y no falta nada, suena bien y tenés la gente muy cerca mientras estás tocando.             

 

Antes que llegara esta insólita pandemia, ustedes estuvieron tocando en lugares muy grandes donde agotaban entradas sin parar. ¿Cómo asimilaste esta fenomenología de actuar en cualquier lugar del país y cual fuere sea el momento económico del país, terminar llenado todos esos lugares de concierto seleccionados?

Rolo Sartorio: Bueno, desde que pasó aquel memorable concierto en La Plata en el 2015 percibimos que la empatía con la gente estaba creciendo y no tenía límites. Pero conviene no olvidarse de un detalle no menor. Aquel show que hicimos en el Único de La Plata, en realidad estaba pensado originalmente para tocar afuera del estadio, aprovechando la gran playa donde se estacionan los coches cuando hay partido. En un momento después que lo anunciamos, se empezó a vender tan bien, que después de unas semanas la pregunta en la producción fue “¿lo hacemos adentro?” y terminamos con la gente agotando localidades en esa primera actuación grande, fue un show increíble que tras algunas semanas pudo verse en ciertos fragmentos por la tv, lo tuvimos a Juanse de invitado y la gente estaba realmente como loca.

 

Ya que lo mencionás, conviene recordar una fantástica anécdota que tenés con él en la época en que arrancaron con La Beriso. ¿Podés rememorarla?

Rolo Sartorio: Sí, obviamente. Es bastante desopilante ahora al evocarla, fue por allá en el comienzo de milenio, me acuerdo que fui a ver a los Ratones Paranoicos, la intención era mostrarles un demo del grupo. Me acuerdo que un asistente muy directo de la banda me dijo al oído “por favor esperanos acá, después del concierto que lo vamos a escuchar con Juanse". Estaba muy entusiasmado, me acuerdo que pasaban los minutos y me quedé esperando, en un momento pasa una señora que estaba limpiando. Era en Cemento. "Che no quedó nadie adentro", me dijo y me quedé en shock. La cuestión es que el tiempo pasa y uno lo maneja de otra forma, pero eso fue fuerte, ahora somos colegas y se lo comenté el día que vino a comer a casa, justo cuando se estaba bajando del auto, tuve una imagen a semejanza de cuando lo veía subir a un escenario. Puede resultar bastante raro porque en estos años comparto un montón de momentos y situaciones con gente a la que antes uno miraba simplemente como público. Hay algo que siempre les aclaro a todos y es admitir que ellos siempre fueron mis ídolos.

 

Tus compañeros de banda admiten una y otra vez que no están conformes con la estética del audio que se logró la primera vez que actuaron en “El Único” de La Plata. ¿A vos te sucede lo mismo?

Rolo Sartorio: Yo lo escucho y me parece que está bárbaro, no hay que olvidarse que ese show fue la perla que incluimos dentro de un box que publicó nuestro sello con los cinco anteriores trabajos de estudio que habíamos publicado hasta el momento. No sé por qué recordarán aquel concierto de esa forma, pero en ese momento lo vivimos como una fiesta. Nosotros somos una banda re genuina, si tenemos que tocar en América Latina y llevar la guitarra nosotros lo hacemos y vamos con dos monitores para todo el grupo, no hay ningún tipo de divismo, me parece que no hay que quejarse de ciertas cosas que te van ocurriendo.

 

 

En diciembre de 2017 cumplieron el sueño de todos los grupos locales, es decir, dar un espectáculo en la cancha de River. Fue como una especie de “Live Aid”, donde se dio una lista de invitados increíbles. ¿Qué pasaba por tu cabeza cuando advertiste que podían suceder estas situaciones?

Rolo Sartorio: La verdad que uno se va metiendo en los shows que luego siguieron, que por esas cosas del apuro tal vez ahí perdés conciencia de lo sembrado, realmente perdés conciencia de las cosas. Esas situaciones te aparecen en el análisis recién cuando te hacen un comentario. Por ejemplo, me lo crucé a David Lebón y él estaba chocho, se sentía feliz con lo ocurrido, porque se acordaba del momento en que subió a tocar con nosotros en ese show. David no estaba arriba de un escenario armado en la cancha de River desde aquella vuelta de Serú Giran con dos shows en diciembre de 1992, aquello fue algo muy emotivo y conmovedor. Me acuerdo que nos cruzamos en el Teatro Colón hace un tiempo, eso fue porque ambos estuvimos como invitados especiales del concierto que armó Coti Sorokin para recorrer toda su discografía. David me dijo que se sentía muy agradecido por el gesto que tuvimos de invitarlo. Nos dimos el gusto de tenerlo cantando en una canción nuestra en el disco recopilatorio, más no se puede pedir al destino.

 

Para un grupo nuevo hacer un show en River marca algo muy consagratorio, asoma en la historia de ese conjunto como un antes y después. No pareció ser exactamente eso en vuestro caso porque al día siguiente tenían varias actuaciones anunciadas.

Rolo Sartorio: Sinceramente te juro que no somos de tomar conciencia de esa clase de hechos que nos van ocurriendo, por un lado, está bueno, seguís siendo el mismo, llegás de tocar en River a tu casa y tenés que lavar los platos, como cualquiera. Me parece que es una conducta ideal para manejarse ante estas circunstancias que a veces nos tocan vivir.

 

Hablaste del máximo coliseo lírico argentino. ¿Cómo asimilaste aquella invitación de Coti Sorokin para participar de su espectáculo en semejante sala porteña?

Rolo Sartorio: Fue todo muy relajado, fenómeno, además Coti es un amigo, la pasamos bárbaro. Primero que nada, tengo que repetirlo, Coti Sorokin es un gran amigo, lo quiero y admiro mucho, uno de los mejores compositores del país. En realidad, nosotros teníamos una fecha de show el día en que él grababa su material recopilatorio en el Teatro Colón, lo llamé, pensábamos que era un sábado y terminó concretándose un lunes. Entonces pude acompañarlo cuando me invitó, por eso grabé en ese show, me acuerdo que me dijo muy entusiasmado “venite a cantar”, fuimos a cantar, estábamos con Coti, Facundo Soto de los Guasones, Abel Pintos, David Lebón, todos la pasamos muy bien, nos cagamos de risa, encima para mí cantar ahí en el Colón fue algo muy conmovedor, realmente muy fuerte.

 

¿Imaginás que ese lugar histórico podría ser a futuro un sitio donde concreten una nueva presentación?

Rolo Sartorio: Es un lugar difícil porque se escucha muy bien, pero te hacen tocar muy pero muy bajito, vos podrías comer y charlar con una persona al volumen que te hacen tocar(risas). Entonces no es tan fácil para nosotros, en términos líricos ahí hay que tocar y cantar “pianísimo”, una posibilidad sería plantear un espectáculo acústico de La Beriso en semejante lugar, algo que no descartamos.            

 

Tuvieron la chance de poder cantar y grabar con Cacho Castaña. En pocos meses se cumplen dos años de su muerte. ¿Cómo recordás el encuentro que tuvieron con él, la forma en que te trataba y su partida física?

Rolo Sartorio: Son emociones realmente muy fuertes todas esas cosas que recordaste, es algo muy fuerte, sí, totalmente. De hecho, lo hablaba con amigos cuando estamos en casa y uno ahora se acuerda que no está y es muy triste. Yo con Cacho entablé una amistad, lo quería y quiero mucho, era un tipazo, realmente alguien muy cariñoso. Me acuerdo de los días que me llamaba y me decía “¡venite a tomar un “feca” a casa!”, la verdad era increíble, muchas veces cuando llamaba estaba en mi casa con un amigo y no me creían que él me estaba llamando, era una cosa realmente increíble, algo muy bueno que recuerdo con gran cariño y obviamente lo extraño mucho, ya casi dos años, ¿no?, muy fuerte la verdad. Me acuerdo cuando grabamos “Cacho de Buenos Aires”, incluso hicimos un video-clip, ese tema quedó espectacular, Cacho quedó muy contento, fue lo que yo quería y a la gente le encantó.

 

 

En el 2019 unos años presentaron en un muy distinguido bar ubicado dentro del Hipódromo de Palermo para presentar la cerveza que lleva el nombre del grupo. ¿Cómo recordás aquella situación y cómo encaja algo así en un grupo de música?

Rolo Sartorio: Fue una idea que surgió y nos ofrecieron tener una línea de cerveza, era el momento en que estaban surgiendo de manera muy fuerte los emprendimientos para hacer cervezas artesanales. Está claro que la cerveza siempre es una bebida ligada al mundo del rock y no nos es ajena, se nos acercó el dueño de “La Rabieta”, que tiene ese alucinante bar en el Hipódromo de Palermo para ofrecernos la propuesta. Fuimos a la fábrica que tienen y allí pudimos preparar tres sabores de cerveza, según los elementos que se le incorporan al componente central. Estuvimos muchas horas verificando perfumes y fragancias allí en el lugar, te podrías quedar toda la vida probando variedades(risas), son muy ricas y bueno, después nos pusimos de acuerdo con los perfiles que iba a tener cada una. Esta la “blonda citric” que se llama “Traicionera”, la “Scotch Ale” que lleva por nombre “Infierno” y la otra es la “IPA”, con un perfume central bastante intenso, la bautizamos “Por la gloria”. Hasta ahora todas recibieron una buena respuesta, pero el camino de la consolidación de algo así es muy largo y uno tiene que armarse de paciencia.

 

Antes de publicar el muy exitoso álbum “Giras y madrugadas” que oficializaron en el estadio Movistar Arena, publicaron un álbum doble que venía con un gran libro con imágenes de todos los tiempos. Siempre me señalaste que fue todo un desafío en ese momento compilar una historia que se aceleró de manera tan fuerte, ¿no?

Rolo Sartorio: Mirá, estás aludiendo a “20 años celebrando”, la cosa fue así, llevábamos un rato largo diciendo “qué bueno sería grabar las canciones viejas que tal vez están mal grabadas, o en realidad no grabadas de la manera ideal en su momento, no es que están mal grabadas, porque los temas y discos publicados en ese momento son verdaderamente muy dignos. Pero surgió también de hacer algunas versiones, lo bueno es que el proyecto estuvo muy bueno porque tuvo invitados impresionantes, a poco de publicado el trabajo sorpresivamente dio mucho que hablar. Encima, algunos artistas muy importantes por ese momento nos acompañaron en esas reversiones que aparecieron, somos agradecidos ante la circunstancia de comprobar que muchas figuras del rock nos respaldaron de la manera en que lo hicieron. Entiendo que es algo muy bueno a primera vista, existen bandas como nosotros, hay varias y todas venimos rindiendo homenaje a los que hicieron este camino, que son Charly García, Fito Páez, Andrés Calamaro, Ratones, David Lebón, que se yo, entonces está bueno que los llamemos y que nuestro publico pueda verlos mientras les decimos “ven estos son lo que levantaron las primeras paredes de este movimiento”.

 

Debe ser una sensación muy conmovedora cuando figuras legendarias se prenden en un convite de las dimensiones que ocurrieron a raíz de este proyecto.

Rolo Sartorio: Es un halago, está realmente buenísimo, hay que saberlo disfrutar. A veces esas cosas uno no las sabe disfrutar, estás maniobrando en medio de tanta vorágine que no las disfrutás. Por eso ahora sinceramente prefiero vivir más que nunca fuerte el día a día rememorando determinadas cuestiones de cuando arrancamos y lo que hoy el destino nos permite llevar a cabo. Somos agradecidos por demás con todo lo que nos está pasando, no es un milagro, probablemente sea el fruto de todo lo que vinimos laburando y ahora las cosas se dan con mayor intensidad.