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Prix D’Ami, un club de shows que reunió a los más grandes de la música

El famoso lugar de conciertos tuvo en su historial tres sedes, sitio que era ámbito obligado para el público y las estrellas extranjeras.

A fines de los ‘80s y comienzos de los ‘90s el fenómeno de los recitales creció de una forma impresionante, exhibiendo pocos lugares para realizar conciertos, especialmente por el crecimiento de importantes grupos que querían mostrar su música. En ese tiempo funcionaban el Stud Free Pub, (retratado en un documental hecho por el baterista de Los Pericos), La Esquina del Sol y Prix D’Ami. Los responsables de este último fueron Claudio Barreiro y Martín Mezzina, quienes entendiendo que se avecinaba una época de constantes shows abrieron un local para conciertos ubicado en Arcos y Monroe, pero este sitio que duró en ese lugar muy poco por su capacidad (apenas unas cien personas) ya que los grupos o solistas llevaban màs gente de lo que permitía la municipalidad en ese sitio. En 1988 debutó la sucursal de Ciudad de la Paz entre Blanco Escalada y Olazábal, sitio donde antes había estado un bowling. En esa estructura con una mayor capacidad para público de gente, famosos rockeros o grupos eran habituès del lugar tocando sus últimos discos o presenciando la actuaciòn de bandas nuevas muy convocantes.

Ya en su segunda sede, era normal que artistas como García o Fito Páez tocaran a veces ahí con nombres diferentes, lo cual recuerda aquella experiencia de Charly cuando en varias fechas tocó en La Esquina del Sol, como “Don Giovanni y los de Plástico”. Lo cierto es que ese club de música ubicado a pocas cuadras de la gran avenida Cabildo, ya tenía los días contados, porque los vecinos estaban molestos con los ruidos que venían de ese sitio, amén de cierta ausencia higiénica en la puerta de ese viejo bowling de barrio. En la primera sede tocaron intérpretes como Alphonso S’Entrega, Memphis la Blusera, Man Ray, Clap, Fricción, Los Fabulosos Cadillacs o los Redondos, muchos de los cuales en la siguiente sede también siguieron actuando con más cantidad de seguidores. Sumando a una tercera persona en la producción, finalmente ese lugar volvió a quedarles chico a los dueños y llegó la hora de mudarlo a un sitio mucho más grande. Fue entonces cuando los propietarios de este concurrido ámbito de shows construyeron la versión definitiva en la calle Monroe casi Cabildo, en la mano derecha, terreno con subsuelo, restaurante en la planta baja y una gran sala de shows en el primer piso, con capacidad para 900 personas.      

El nuevo local se volvió un clásico no solo para los artistas de nuestro país, sino para las figuras extranjeras, que encontraban en ese lugar un espacio destacado para ir fomentando su vínculo con sus fans argentinos. Como era de esperar, el artista que más veces tocó en ese club fue Charly García, tocando con distintas formaciones y muchas veces sin banda, sumándose como invitado a quienes tocaban cada noche en ese sitio. En esta tercera sede, el lugar recibió la presencia de renombradas figuras como Café Tacuba, Iggy Pop, La Ley, Os Paralamas Do Sucesso, Albert Collins, Mick Taylor y Héroes del Silencio, sin olvidar al legendario grupo de rock progresivo King Crimson, cuyo concierto apareció en un doble CD pirata. El club era una plataforma ideal para zapadas y no sorprendía que allí tocaran los músicos de Iggy Pop o Red Hot Chili Peppers con Charly García. En ese lugar una noche actuaron Guillermo Vilas con John McEnroe, espacio donde Serú Girán dio una conferencia en 1992 para anunciar sus recitales en River, amén de tocar allí cuatro canciones. El local tenía una gran carta de comidas y era el sitio que los sellos elegían para presentar los nuevos discos de figuras como Nito Mestre, con una memorable cazuela de pollo, o los GIT, velada en la que el menú consistió en brochettes de carne con abundante espumante. A fines de los ‘90s, el lugar tuvo una brutal caída en su facturación y la crisis se lo devoró. Luego de tener a las estrellas más recordadas de aquél momento, ese espacio se convirtió primero en una casa de vidrios y marcos para cuadros, cediendo luego ese amplio predio a un supermercado chino que funciona actualmente, con clientes que no saben que en ese enorme espacio, estuvieron muchos años varias grandes estrellas mundiales del rockpop nacional y el exterior entreteniendo a numerosas audiencias.

 

Imagen: Cabeza de Moog!

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