Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Miguel Angel Morelli, un "cantor de oficio”

Conocemos a Miguel Angel Morelli, uno de los grandes compositores del folklore santafesino.

¿En qué escuela de Santa Fe no han sonado los acordes y los versos de “El Moncholito Ramón”? Ese moncholito despreciado por la mojarrita Palmira, que aprende a reconocer sus verdaderos valores cuando la salva de ser devorada por un Martín Pescador. Al decir del autor, descubrió que “lo lindo y lo feo se encuentra en el corazón”. Además ¿quién no se ha emocionado escuchando "Réquiem para un niño lustrador"? El niño de la vida real, que recorría las oficinas de la Legislatura lustrando zapatos, con hambre y ropa donada, para morir de frío una noche de invierno.

Canciones como "Cantor de Oficio", "Por este amor sin tiempo", "Zamba gris", "Entrerriana por demás", "Orgullo santafesino", "Lo llamaban moneda", "Lo que sos mi chamamé", "Los abuelos Rosa y Juan", y otras tantas, se escuchan en los medios con frecuencia y tienen en común la sensibilidad especial que Miguel Angel Morelli pone en sus letras.

Nació en Vera, pero durante su infancia vivió en Santa Felicia, rodeado de una naturaleza caracterizada por montes y quebrachales que dotaron a su niñez de la mística que alimentan la fantasía de leyendas y misterios, volcada en sus letras con el estilo inconfundible del hombre simple que habita los pueblos chicos. El chamamé también penetró en sus venas, tempranamente, ya que el escaso acceso a medios de comunicación motivaba que solo se escuchara una radio de Goya, Corrientes, en la que este ritmo sonaba continuamente.

Inspirado por el canto con que su madre acompañaba los quehaceres domésticos, se inició como cantor, presentándose en escenarios locales, hasta que en los festivales “Paso del Salado” y “del Litoral Argentino” obtuvo sus primeros  premios.

Otros brillan con su luz

A partir de entonces, se presentó en el Festival de Cosquín con la delegación de Santa Fe. Pero es en en 1976, en este festival, cuando recibe el primer premio en dos categorías: autor e intérprete. Este galardón hace que la compañía Polydor registre sus primeras grabaciones. Se suceden actuaciones en muchísimos festivales nacionales e internacionales en los que también ha recibido galardones.

Grandes artistas lo eligen como autor de las obras que interpretan. Solo algunos son Antonio Tarragó Ros, Los cantores de Quilla Huasi, César Isella, El Chaqueño Palavecino, Los Tucu Tucu.

Sin dudas, algo que lo llena de orgullo, según lo expresara en varias oportunidades, es que Mercedes Sosa abrió sus recitales por el mundo, durante ocho años, con su canción "Cantor de Oficio":

Mi oficio de cantor es el oficio
De los que tienen guitarras en el alma
Yo tengo mi taller en las estrellas
Y mi única herramienta es la garganta.

Mi oficio de cantor es el más lindo
Yo puedo hacer jardín de los desiertos
Y puedo revivir algo ya muerto
Con solo entonar una canción.

Yo canto siempre mis penas
Las de mi amigo también
Si mi pueblo tiene penas
Entonces yo canto mi copla otra vez.

Nadie debe creer que el cantor
Pertenece a un mundo extraño
Donde es todo escenario y fantasía
El cantor es un hombre más que anda
Transitando las calles y los días
Sufriendo el sufrimiento de su pueblo
Y latiendo también con su alegría.

Mi oficio de cantor es tan hermoso
Que puedo hacer amar a los que odian
Y puedo abrir las flores en otoño
Con sólo entonar una canción.

Yo canto siempre a mi pueblo
Porque del pueblo es mi voz
Si pertenezco yo al pueblo
Tan solo del pueblo será mi corazón.

Una necesaria ligazón con su pueblo

Este “poeta del pueblo”, como se lo apoda, es autor de casi cien obras registradas y de un libro en el que compila poemas y canciones. En cincuenta años de carrera también como intérprete, continúa brindándose generosamente al público. Escenarios, canales de televisión y radios siguen siendo plataformas donde encontrarlo. Sin olvidar su origen ni su gente, guarda con ellos una cercana y afectuosa relación.

Rating: 0/5.