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Lali. La estrella argentina del nuevo milenio ¡en vivo!

La artista formada en la factoría de Cris Morena mostró su nuevo espectáculo, un show con calidad internacional que muestra su maduración, talento e inteligencia. Crónica desde el floor eléctrico del Movistar Arena.

Cosas del destino dirán algunos. Casualidades inevitables comentarán otros. En el primer estadio moderno de la Capital, el Movistar Arena, ubicado en la calle Humboldt al 400, en apenas cuatro días se vivieron dos realidades muy contrastantes. El martes 23 de agosto, en una velada donde lo más comentado no fue quien ganó la estatuilla principal, sino un supuesto desplante amoroso entre una cantante de tv y un jugador de la selección nacional de fútbol, los Premios Gardel se permitieron un nuevo disparate en su errática trayectoria de galardones, ignorando a la principal figura de la música pop argentina en este siglo.

 

 

El sábado 27 de ese mismo mes, después de agotar dos fechas en el Luna Park los días 23 y 24 de junio con su nueva gira mundial, Mariana Espósito confirmó que no necesita en absoluto el aval de una entidad supuestamente abocada a destacar la labor de los músicos, para mostrarle a los argentinos y sus fans en el exterior que es la figura más importante surgida en nuestra nación en este milenio. Nacida en Buenos Aires, con 154 centímetros de altura con 3 trabajadas y valiosas décadas sobre sus hombros, confirmó Lali sin cabildeos que es la estrella pop más fuerte y talentosa del país, con un evento que expone no solo su gran maduración como cantante, sino la capacidad de mostrar su evolución sin que eso signifique convalidar un techo para todos sus sueños.

Después de varios años integrando la factoría creativa de la experimentada productora y creativa Cris Morena, decidió a fines de 2013 iniciar su carrera como cantante, editando de manera independiente “A Bailar”. Entre tantas añejas baladistas y vocalistas con postura conservadora, su fuerte llegada a la órbita discográfica estableció un antes y después en la batea de cantantes, con un disco destinado a un público sediento de esa tradicional tendencia musical. El éxito fue inmediato y semejante fogonazo obligó a Sony Music Argentina a ficharla mucho antes que los demás sellos locales.    

 

Una exitosa gira realizada con muchísima disciplina

Ocho años y varios meses después, con cuatro discos de estudio y bastantes singles en los últimos meses publicados sin demasiada separación de tiempo, estrenó en el nuevo court de espectáculos de Villa Crespo la “versión premium” de su “Disciplina Tour 2022-2023” que la tendrá recorriendo el mundo en el cruce de temporadas. Convencida que este es el momento de aplicar el gancho definitivo y vencer las últimas resistencias de aquellos en este tiempo que la descalifican o subestiman, mostró un espectáculo tan deslumbrante que obliga a pensar si no se trata de un show de una gran figura extranjera. En 140 minutos, las mandíbulas del público caen atronadoras al suelo, lapso donde esta artista con todas las letras, deja hasta la última gota de oxígeno para exponer una magnífica evolución.

Intercalando sus grabaciones de la segunda temporada de “La Voz Argentina” y la tercera de “Sky Rojo” para Netflix, rompió la inercia que la mantenía distante del público con sus apariciones en vivo, preparando las canciones de un futuro álbum que va desgajando tema por tema su regreso a las fuentes. Especialista en mancomunar música, baile y tendencias de actualidad, las canciones que comenzaron su poderosa reinserción bucean sin dudas en aquello que mejor sabe hacer, las grandes discotecas y todo ámbito de danza moderna. La aparición de la explosiva obra house “Disciplina” fue la punta de lanza de un nuevo disco que renueva su romance con los boliches y todo lugar para mover sin pausas los pies.

Abroquelando éxitos en apropiadas compilaciones

Acumulando tantos hits en tan breve tiempo, a la anfitriona le sucede lo mismo que vivió el mismísimo Luis Miguel en sus últimas giras por el planeta, obligándola a desarrollar en sus recitales varios tramos de “medley”, para cantar esos éxitos sin que ninguno aparezca marginado de un show sincronizado para demoler prejuicios en pocos milisegundos. Ella sabe lo que quiere y su experiencia en la industria le permitió concebir el mejor evento de su carrera en los escenarios, planteando 30 canciones que construyen una enorme polaroid  de una intérprete y compositora muy sincronizada con el arte de combinar los sonidos.

La gran puesta luminotécnica luce notablemente mejor en un escenario tan grande como el moderno Movistar Arena, con una pantalla central, dos a los lados en el centro para armar una letra “T” y los tradicionales cuarzos laterales, para que nadie en el lugar pierda ningún detalle del entretenido espectáculo que en dos horas veinte minutos de explosiva e inagotable adrenalina, provoca todos los sentimientos posibles. La banda de la cantante es la inevitable respuesta a una artista en crecimiento. Si al principio de su carrera le bastaba con un tradicional cuarteto de pop-rock, hoy la misma tiene además un percusionista, un tecladista mucho más equipado y tres capacitadas coreutas, que conforman el registro de la estrella ayudándola cuando la artista encara esas descomunales coreografías en vivo.