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Gorgui Moffatt: “La tecnología en pandemia ayudó, pero los shows en vivo son lo más valioso”

El cantante del grupo “The End”, banda que reconfiguró su cuota de Instagram antes del concierto del próximo sábado 30 en el Gran Rex, analizó la realidad de los artistas en el tiempo de encierro pandémico.

El regreso a los conciertos con un aforo superior al 30 por ciento fue naturalmente dentro de las novedades pandémicas la más celebrada por la industria musical. Después de una secuencia de más de 14 meses con cancelación de actividades y concreción de conciertos con un limitadísimo número de asistentes, el aumento del aforo en los shows hasta llegar a un porcentaje superior al 90 por ciento en los últimos días, fue la noticia que revivió al contexto interpretativo del arte de combinar los sonidos, permitiendo así la concreción de shows con público embarbijado en un volumen que muchos no imaginaron que ocurriría hasta el 2022. Entre los artistas que ya concretarán un espectáculo con el 100 por ciento de aforo en una sala de la avenida Corrientes, se encuentra la banda tributo “The End”, un grupo que recientemente regresó a los escenarios con un recital en Obras, una formación que este sábado 30 de octubre celebrará sus 30 años de carrera en el Teatro Gran Rex, un tiempo de permanencia para este perfil interpretativo sin dudas fantástico.

Ubicados en un enorme lugar físico que permite disponer de los instrumentos y también de toda la estructura tecnológica de sus espectáculos, como si fuera el mítico escenario de la sala de la calle Corrientes 857, el grupo “The End” ensaya seis días a la semana todo el concierto que harán este sábado a las 21 horas. Paralelamente todas las actividades de la formación se ven reflejadas en la cuenta de Instagram, termómetro visual de la cuenta regresiva camino a un fantástico espectáculo en ese mítico proscenio porteño. En una pausa de los ensayos que se prolongan por más de ocho horas todos los días para desplegar un concierto definitivamente inmaculado este fin de semana, Jorge “Gorgui” Moffatt aceptó hablar con Ser Argentino para explicar lo que significa para una agrupación argentina, la posibilidad de tocar nuevamente en vivo ante una audiencia muy cercana a los 3500 asistentes, número al que llegarán merced a la fuerte venta de tickets apenas se notificó el show hace bastantes semanas. Detallando emotivamente detalles de un fantástico pasado que conmemora tres décadas de existencia, el cantante y líder de la prestigiosa formación emitió las siguientes declaraciones:

¿Qué impresiones dejó la primera actuación luego que se liberaran los shows en sitios cerrados, permitiendo más volumen de aforo?

Moffatt: A mí me gustó lo de tocar en el Estadio Obras, era un regreso esperado, más que nada volver a las tablas después de tanto tiempo encerrados, estábamos con muchas ganas de tocar y fue un lindo reencuentro con la gente. No te olvides que estuvimos un año y medio sin hacer recitales, una cosa insólita para nosotros que tenemos en el show nuestra principal actividad, se vivió con mucha emoción, lágrimas y agradecimiento. El público en ese lugar, a pesar de los corralitos y la distancia exigida en determinadas tribunas fue muy efusiva a la hora de expresar su alegría ante esta vuelta tan esperada por nosotros.

 

 

Habiendo construido un patrimonio artístico con décadas y décadas de variados eventos en múltiples escenarios, el confinamiento se vivió como una pesadilla, ¿no?

Moffatt: Como banda tributo no podíamos más que estar encerrados, incluso el tema streaming no nos cerraba mucho, lo nuestro es el contacto con la gente, hacer los recitales, por eso no nos entusiasmaba ese tipo de presentación. Nosotros no somos un artista que vende discos por eso tuvimos que reinventarnos mucho durante el encierro. No quiero inventar la pólvora, pero ahora todo se mueve por ahí. Tuvimos que armarnos de paciencia y esperar que reabrieran las actividades y eso pasó. El hecho de no poder tocar fue una cosa muy angustiante, la pasamos mal, tengo la suerte de tomarme las cosas terroríficas siempre viendo el lado positivo. En mi caso no lo sufrí tanto pero hay chicos que la pasaron mal, estuvo bueno que se pudiera abrir todo otra vez y es increíble la cantidad de shows que están saliendo.

¿Cómo se vive la cuenta regresiva para volver a un teatro con el total de asientos?

Moffatt: El Gran Rex es una apuesta fuerte para nosotros, hace mucho tiempo que no tocamos ahí, a pesar que hemos estado en ese lugar muchas veces, volver era un desafío y por suerte la respuesta de la gente viene muy bien, se están vendiendo muy bien las entradas, tenemos un show que, es importante que la gente lo sepa, es algo distinto, no va a ser igual a lo de Obras, vamos a interpretar unos cuantos temas distintos, el show lo producimos nosotros, que también es una importante novedad. Generalmente lo hacemos con un productor involucrado, pero esta vez queremos meternos de lleno nosotros, teníamos los pies inquietos, lo queríamos hacer, viste que cuando uno hace su propio trabajo se esmera mucho, tratando de comunicarlo muy bien y producirlo por ende de la mejor manera. En los comienzos de la banda, en teatros grandes los primeros conciertos los producíamos nosotros, principalmente porque nadie quería producir la banda, no nos conocían, ahí adquirimos experiencias, con productores tuvimos resultados buenos y algunos muy malos, al producir estás en todos los frentes, tiene su lado positivo, porque las cosas se hacen bien o como nos gusta a nosotros.

 
¿Qué sucede interiormente cuando detenés un segundo todo y tomas conciencia que la formación con su proyecto artístico lleva 30 años de actividad?

Moffatt: Es inimaginable haber estado tanto tiempo con esto, y con tanto progreso, cuando cada uno de nosotros contamos lo que hacemos en nuestra vida, aludimos a esto, yo soy el cantante de The End y así cada uno, es algo que nos atraviesa y es parte de nosotros, es una cosa que nos mancomuna con la vida profesional, es un viaje tremendo si te pones a pensar todo lo que hemos hecho, los kilómetros que hemos recorrido, empezamos en el garage de uno del grupo, somos una banda tributo con lo que eso conlleva, los prejuicios que hay con esta clase de bandas, hemos rodado mucho por el mundo del rock nacional y hay muchos que nos reconocen, podíamos decir que estamos mucho más que satisfechos.