Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Gardel siempre tiene algo bueno para contarte

Todas las historias de vida dejan huella, pero son muy pocas las que marcan hitos en nuestra vida, como la de Carlos Gardel. La Fundación Internacional Gardel presenta sus primeras publicaciones del Zorzal, con material casi inédito, y aptas todo público.

Meses atrás escribí una nota, que salió publicada en la prensa, titulada “Por qué alguien sería gardeliano”, en razón de que todas las personas —en un primer encuentro—, se sienten obligadas a preguntarme si siempre fui Gardeliano. Y se sorprenden de mi respuesta. Entendiendo que pasaron 86 años de la desaparición física de Carlitos y su recuerdo sólo vive en los llamados Gardelianos, es difícil entender por qué alguien hoy podría ser fan de aquel excepcional hombre. Si bien el tango esta íntimamente relacionado con su figura, su historia solo existe en el imaginario de los tangueros. Pero cada vez que respondía a la pregunta, la explicación —que me llevaba varios minutos—, iba transformando la cara de quien estaba preguntando y veía que, en general, se apasionaban por el tema. No tanto por la pasión con que les narraba los acontecimientos, sino por las razones que me llevaron a convertirme en fan de este hombre sin igual. A diferencia de otros Gardelianos, mi pasión se despertó, no solo por sus excelsas interpretaciones, si no porque comencé a conocer su vida y descubrí la gesta que entrañaba su historia. Esto otorgó un plus a su calidad de artista y determinó que detrás de este exitoso creador existió un gran hombre, que de la nada supo llegar a ser “Gardel”, si vale el elogio a sí mismo.

En segundo orden, creo que también el gran descontento que todos los argentinos vivimos diariamente al ver el permanente deterioro de nuestra cultura que afecta nuestra identidad, situación quedespierta en todos nosotros sentimientos que van del amor al odio en un cerrar y abrir de ojos. Esas que siempre con el eje puesto en el medio de alguna polémica, por personas que pasan a ser Dios o demonio, y dependiendo de las circunstancias vividas de cada quien. Polémicas muy propias de los argentinos y que hoy se encuentra exacerbada a tal punto que hemos logrado poner todo en tela de juicio o en descrédito. Por eso asombra que Gardel no tenga ni haya tenido detractores. Nadie arrastra temas pendientes contra él (hecho muy poco frecuente entre los argentinos famosos), salvando una pequeña y mal interpretada frase de Jorge Luis Borges, que varios han utilizado para generar la tan buscada polémica argentina del descrédito, que sin duda parte de lo que nos marca el fracaso día a día como sociedad.

En el año 2011 comencé a leer los primeros libros sobre la vida de Carlos Gardel, que me habían recomendado, y me permitirían involucrarme en aquella etapa de nuestra historia. Descubrí que existían cientos de libros biográficos que narraban los hechos en forma cronológica y algunos en los que se discutía muy apasionadamente su origen o nacionalidad, algo que me llamó mucho la atención, pero muy pocos en los que se analizara la gesta y el sacrificio que implicó la misma.  Es cierto que las biografías narran los hechos y acontecimientos cronológicamente, pero no destacan la importancia  que algunas de sus hazañas tuvieron, las que marcaron la diferencia sobre los demás artistas de la época, y que seguramente son las que sostienen la pasión de millones de Gardelianos alrededor del mundo. Entendí entonces que para transferir ese fervor a otras personas era necesario narrar los hechos de otra manera y, de ser posible, en breves historias que pudieran ser comprendidas, y asimiladas, con la lectura de un par de horas.

 

Cómo nacieron los primeros libros de la Fundación Gardel

Luego de la presentación en sociedad de la fundación en el año 2019, surgió del periodista Adrián Martínez, del centenario Diario La Prensa, quien venía siguiendo el trabajo iniciado en el 2011 con la Fundación Industrias Culturales Argentinas, el ofrecimiento de que la flamante institución tuviera un espacio quincenal para historias sobre Gardel. Tras el éxito de las primeras notas consulté a Fernanda Jara, periodista de Infobae, Gardeliana por herencia, sobre la posibilidad de publicar en el diario, y su respuesta fue “que siempre había espacio en el diario para Carlitos”. Me pareció una gran oportunidad, perfecta, para comenzar con un ciclo de historias cortas que llamamos “Sucesos Gardelianos”, notas que han tenido en el público una gran acogida. Esto me hizo entender que el público estaba ávido de historias de vida sobre los grandes hombres, y en esta ecuación entraba sin ninguna duda, Gardel. Esto me hizo ver una gran dificultad, que los libros que se estaban publicando no acompañaban las necesidades del mercado. Se basaban en biografías largas y tediosas, material para pocos, podríamos decir, exclusivo para historiadores, con poco interés en el público.