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Buenos Aires - - Jueves 30 De Junio

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Fabiana Cantilo, majestad del rock-pop, ratificó su reinado desde una cuna de piedra

La brillante y legendaria cantautora nacida en Buenos Aires ofreció un show superlativo en el Teatro Coliseo, oportunidad en la que repasó su última producción y también buena parte de sus clásicos, ante una entusiasta audiencia que la ovacionó de pie.

Música
Fabi-Cantilo

En tiempos donde muchas adolescentes o modernosas jovencitas que pasaron esa fase son muy fugaces estrellas bebotéandole histéricamente a un micrófono, mientras suena como fondo rítmico un lavarropas descompuesto, ella siga manteniendo su línea de conducta sin creerse nada y poniendo todo arriba de un escenario como si esa fuese la primera y la última vez, inocultable postura que desnuda su inagotable inquietud por crear mejor música cada vez. Consciente que la industria musical y una gran parte de los medios jamás tuvieron los testículos bien ubicados para reconocer sin titubeos su inagotable e inconmensurable talento cantando o componiendo, amén de proponer atractivos espectáculos con una fantástica sensibilidad, Fabiana Cantilo sigue siendo hasta nuevo aviso y mal que le pese a bastantes de este planeta, la gran reina del rock-pop, con muchísima cuerda para mantener su genial reinado en cada espacio de nuestro territorio. En otros lugares del planeta alguien así con su deslumbrante genialidad musical tendría el apoyo de empresas y personalidades para desarrollar su carrera, aunque aquí los verdaderos responsables de la industria musical prefieran ir al producto musical fast-food con fecha muy clara de vencimiento. Por suerte habitan sin signos de cansancio en este país, incansables artífices de la música como María Watson, Bárbara Márquez o la productora GonnaGo, quienes condujeron a la artista hasta la oficialización de su último un álbum en el Teatro Coliseo, una pieza de su discografía tan cautivante como hipnótica en su perfil estético.

 

 

“Cuna de piedra” es el último opus discográfico de la cantante, un sorprendente trabajo en donde las esencias acústicas y los etéreos climas ambientales se conjugan como fragancia sonora de alta persuasión en la seductora travesía de esos temas. Este cautivante registro que su responsable puso a consideración a finales de 2019, padeció como la mayoría de los discos lanzados por esa época, el parate de una pandemia que paralizó los conciertos o presentaciones en vivo durante muchísimos meses en el país. Paradójicamente este disco que no tuvo recitales por casi un año y medio, fermentó notable y adecuadamente con el paso de los meses ofreciendo una relectura que tal vez no asomó cuando la gran estrella lo anticipó en una delicada fiesta en el “RoxyBar”, una fantástica noche de suave campiña y delicadezas artísticas donde el público pudo llevarse los almohadones utilizados como particular escenografía de aquél evento con tono de fogón y fecunda sensibilidad creativa por aquella temporada. La introspección que ofrece su más reciente capítulo en los estudios de grabación, no tuvo apoyo ninguno del conglomerado de sellos que habitan en el país, material que apareció de manera independiente en las plataformas y que ahora sus seguidores pueden adquirir en formato de pen-drive, silueteada como una ominosa llave en el hall de sus conciertos. Lo ocurrido es también otro patético desplante de los sellos que ahora corren muy desesperados por las ridículas adolescentes con voz maquillada electrónicamente, gama de seres manipulables desde el minuto cero hasta que terminan su efímera vida.

Fabi-Cantilo

Fabi Cantilo

Proponiendo buena música desde el comienzo de su carrera musical, esa que comenzó a fines de 1981 como telonera de Serú Girán casualmente en el mismo teatro escogido para su  más reciente presentación porteña, Fabiana Cantilo lleva 40 años mostrando que es la mejor cantante y compositora que tiene el género “rock-pop”, sin artilugios de marketing o bochornosas tecnologías que manipulen una garganta tan inmaculada como magnífica en todas aquellas gamas que la soprano maneja con una fenomenal ductilidad. Su concierto a pocas horas que este desgastante 2021 se despida de una buena vez, estuvo dividido en su contexto estructural en dos partes muy diferenciadas. La primera fue como correspondía, una inoculación endovenosa completa y por orden de púa de su último disco, un material que tocado de esta particular forma desarrolla una ambientación totalmente despojada de sonidos cargados, generando una atmósfera medieval de gran impacto. Para completar la escena que propone el disco, varios actores completan sutiles performances escénicas allí en convivencia con los músicos, mientras el vuelo onírico del álbum levanta altura en una puesta escenográfica donde los símbolos espirituales asoman en una enorme esfera que al final de esa parte se convierte en una romántica luna llena.

Fabi Cantio Luna llena

El segundo bloque de impactante concierto, es naturalmente un adrenalínico sobrevuelo sobre los highlights de una discografía tan hermosa como emocionante en cada una de las facetas que su protagonista exhibe, un tramo del concierto que gana en orquestación para diferenciarse sin vacilaciones del arranque con material reciente, un show donde todas las piezas seleccionadas encastran en una película de show sin fallas milimétricas. Vestida en la primera parte con un look que mixea futurismo y medioevo en originales proporciones, para la segunda y última parte la protagonista opta por enfundarse en un ceñido conjunto de chaqueta y acotada falda roja, cuatro minutos para el obvio cambio de vestimenta que encuentra a la cantante y bailarina Marisa Mere, encarando una cuidada versión versión de “Pasajera en trance” muy prolija y pegadiza. Ya ubicada en el escenario, le bastan a Fabi esgrimir un par de sensuales coreografías con esa ropa para que la audiencia masculina recuerde que la seducción de Cantilo mejora su fragancia con el paso de las temporadas.

Fabi Cantilo

Fabi Cantilo

Sosteniendo un invisible equilibrio, las primeras once canciones del concierto tienen poco después ese segundo tramo con similar cantidad de temas, pero esta vez con muchas obras que la artista considera apropiado sincronizar en un show con esta dualidad temática que le cae de maravillas al espectáculo. Después de “Payaso”, suena “Fugitiva perpetua”, gran canción del disco “De que se ríen”, aquél álbum desconsiderado por los medios que marcó un quiebre sencillamente radical en la habilidosa cantautora a la hora de crear sus propios temas. “Este es un tema que me gusta mucho, ahora vamos con una que les gusta a todos ustedes”, anticipa pícara segundos antes de encarar despampanante sobre el escenario del Coliseo esa inmaculada “Mary Poppins y el deshollinador”, un hit perfecto con matrícula actualizada a los tiempos que corren, seguido de “Ya fue”, mientras la euforia pop alcanza un cenit apropiado al lugar donde la anfitriona los interpreta mejor que nunca. El recital a esa altura tenía la proa de la nave artística en 45 grados levantando voltaje emocional con firmeza, lo cual se completó con gemas sonoras como “Una tregua”, “Una vez más”, “De una vez”, “Júpiter” y la más reciente composición “La batalla”, dinámica secuencia con un ramillete de clásicos menos difundidos radialmente pero con su impacto inagotable.

 

 

Para el final la protagonista de semejante banquete tenía preparada dos sorpresas. Antes del cierre formalmente dicho, Fabiana interpretó “Superhéroes”, bellísimo tema del álbum solista debut de Charly García, una versión tan íntima y cuidada que guardó parecido con el momento en que el bigote bicolor la estrenó en un teatro de La Plata a fines del ’82, una pieza que Cantilo encaró con delicadeza en la falsa clausura del espectáculo. Después, en el verdadero cierre con un público que pedía más sin titubeos, la anfitriona decidió que lo mejor era cerrar con un recuerdo de su brillante arranque musical junto a “Los Twist”, una despedida que incluyó sorpresivamente al mismísimo Pipo Cipolatti en escena, quien por esos segundos concentró todas las miradas vestido como el Conde Drácula, quien guitarra en mano comandó una fenomenal versión de “El primero te lo regalan”, gran clásico de la banda al que se sumaron las “Hermanas Vidal” (Laura Cassarino y Florencia Bernardo) con la anfitriona en unos formidables coros de apoyo. Con una duración total de 120 minutos en un proscenio que le sienta de maravillas, el público aprovechó la salida del lugar para adquirir el nuevo álbum en formato físico electrónico, stand donde también se vendía el reciente libro de poemas “Desvío”, publicado por la brillante cantautora y actriz en estas últimas jornadas.

Fabi Cantilo

Fabi Cantilo

Desde lo estructural, sorprendió la severa modificación instrumental que realizó Fabiana en esta actuación, pues a excepción de su tecladista Cay Gutiérrez y su coreuta Marisa Mere, el resto de la habitual banda se completó con nuevos intérpretes. En la batería, el puesto ocupado históricamente por Javier Miranda tuvo a Silvio Otolini en dicho lugar, mientras que un histórico de la cantante como el bajista Andrés Dulcet reemplazó en ese rol a Marcelo Capasso, otro histórico en cuestión, un power trío que se completó con el ingreso de Darío Casiano en las guitarras.  Ocupando un destacado lugar en el show con un tema incluso en la voz líder, la coreuta y bailarina Marisa Mere dejó en claro que es la mejor copiloto que la protagonista tiene en escena. Contrariamente a lo habitual, la tarea de Gutiérrez en las teclas lucieron microscópicamente sin el brillo de otras épocas, señal clara que ha llegado el momento de vender la maldita notebook y poner en escena como corresponde un workstation más eficaz que una PC portátil. El grupo llevó a buen puerto un show de estas características, pero habrá que ver como se acomoda cuando deba tocar otros clásicos del repertorio que requieren más instrumentación, banda que acompañó a la vocalista con precisión, pero con tiempos muertos entre tema y tema poco favorecedores.

Fabi Cantilo Coliseo

Dejando en claro que su colosal reinado no peligra en los tiempos que corren frente a una gama de intérpretes más ansiosas de “empoderarse” que en cantar bien, Fabiana Cantilo en su concierto del último fin de semana exhibió un nivel vocal excelente, completado en ese magnífico ámbito del Coliseo con una inagotable dinámica escénica sin olvidar aquellos imperdibles momentos en que cede voluminoso lugar a la hilarante “standapera” que ante dos mil personas no titubea en decir “dejé el cerebro en el camarín” (sic) o cuando alguien no enciende ciertas luces del proscenio la descostillante “me quieren cortar la carrera” en medio de una audiencia felizmente enloquecida con esos histrionismos. Exhibiendo todo el tiempo un inmaculado nivel vocal y demostrando que su música no se rige por modas o estrategias de mercadotecnia, Fabiana Cantilo ratificó con una majestuosa performance de enorme prestigio que su reinado continúa firme y vigoroso, sensible y encantador, eficaz y sin dobles discursos. Mostrando sus composiciones en distintos momentos sociales del país o taloneando a leyendas como Roxette o Stevie Wonder, quien decidió invitarla al escenario para cantar un clásico de su repertorio tocado en Vélez, la sensible autora de “superamor” mostró que su nivel artístico sigue impecable, trasluciendo a una fenomenal artista que exhibe credibilidad, emoción y autenticidad a brutales borbotones.              

     

 
Fabiana Cantilo – Presentación álbum “Cuna de piedra” – Teatro Coliseo – Viernes 19 Noviembre 2021

Lista de temas: 01 Tiro de gracia – 02 Dinosaurito – 03 Ya sé que hacer – 04 Circular – 05 Luna – 06 Cuna de piedra – 07 Hoy me acuerdo de ti  - 08 Ángel del amor – 09 La carta – 10 Shadows – 11 La huella -12 Pasajera en trance - 13 Payaso – 14 Fugitiva perpetua – 15 Mary Poppins y el deshollinador – 16 Ya fue – 17 Una tregua – 18 La batalla – 19 Una vez más – 20 Júpiter – 21 De una vez – 22 Superhéroes – 23 El primero te lo regalan.

 

Cay Gutiérrez: teclados – note book y voces  // Silvio Otolini. Batería y secuencias // Andrés Dulcet: bajo // Darío Casiano: guitarras y voces // Marisa Mere: Coros – voces – coreografías

Fabi Cantilo Teatro Coliseo

 

Imágenes: Redes Fabiana Cantilo // IG María Watson y Ximena Ambrosino 

Fecha de Publicación: 26/11/2021

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