Ser Argentino. Todo sobre Argentina

DJ Jëremie. El cordobés que hace bailar a toda Barcelona

Radicado en la localidad catalana, el pinchadiscos serrano contó la exitosa experiencia internacional y adelantó un pronto show en Argentina.

Una madrugada armó muy decidido una valija y un bolso, se subió apresurado al primer avión que salía para Europa y no se arrepintió de semejante decisión. Convencido que su futuro estaba en el viejo continente, apenas cargó una laptop con unos auriculares, varios pendrives con sus sonidos. Justo un lustro después de aquella determinación, la realidad le hizo saber que la apuesta con los ojos mirando al futuro pagaría excelentes dividendos. Jeremías Nicolás Pinzani, ahora bajo su nomenclatura de “DJ Jëremie”, es el pincha-discos top de la movida en Barcelona.

Oriundo de Córdoba, actualmente desarrolla entre cinco y seis actuaciones todos los fines de semana en los lugares top. Al momento de hablar con serargentino.com, las 18 horas en la Argentina, las 23 en suelo catalán, el realizador anticipa su agenda sin mediar pregunta en ese contacto telefónico mediante whatsapp. “Acá estamos, justo a punto de salir para una fiesta, como es costumbre, hace mucho calor este verano y voy viendo la ropa al momento de dirigirme al lugar”, cuenta Jeremías, quien quedó a cargo del perro de una amiga. “Se llama Romi, parece un doberman chiquito, no le ubico la raza, tiene el hocico estirado, pegó onda conmigo y lo saco a pasear seguido”, cuenta muy feliz.

¿Qué podés contar de tus inicios musicales en tu Córdoba natal?

Jeremías Pinzani: Mis padres son músicos, están en la banda sinfónica de Córdoba, los dos son saxofonistas de esa orquesta. Tengo una hermana mayor que vive hace mucho en Europa, se llama Melina Montes y es violonchelista. Al ser de una familia de músicos, logró una beca por sus cualidades en ese instrumento, ella está desde muy joven en Ámsterdam, Holanda. Desde niño estaba rodeado de estaba rodeado de músicos, mis padres tocaban en casa y yo mientras jugaba con los autitos. Mi papá tenía aparatos para vinilo, cassette y CD. Había 100 por ciento música clásica que es la que hacen mis padres. Yo después me fuí trasladando a lo actual, se desvió para el lado de la música electrónica. Cuando tenía 12 o 13 años había un videojuego de fútbol, antes de empezar había un tema medio trance, ese arranque lo ponía todo el tiempo y así empecé a escuchar a  los DJs que hacen música trance.

 

¿Cómo fue tu formación en esta clase de tarea musical?

JP: Empecé a los 18 en una academia de Córdoba, ese lugar se llamaba “DJ Rooms”, de Martín Abaro, un tipo muy dedicado. Ahí arranqué con vinilos, a la manera más antigua y complicada antes de pasar a las compacteras. Por eso se trabaja más con las modernas compacteras, vos guardás las cosas en un pendrive. Ya no se usan más los CDs, la música de una laptop se pasa a una compactera, se usa mucho el formato wav y mucho el MP3, porque en un pendrive de 128 GB podés llevar un montón de archivos.

¿Por aquellos tiempos a quiénes escuchabas para conocer la profesión?

JP: Me gustaban bastante más los DJs under, los tecno, puntualmente a Richie Hawtin, que sigue siendo alguien muy innovador a pesar que arrancó en los ‘90s. Lleva muchos años y sigue siendo un referente para mí. Era el DJ principal, tenía una fiesta llamada “Enter” de la escena tecno de aquella época, porque el estilo tecno de ahora no me gusta tanto. Obviamente me seducía como a cualquiera la posibilidad de participar en eventos grandes como “Creamfields” o “Time Ward”, son mega-festivales conocidos en lugares que parecen inalcanzables, sitios donde los DJs o productores soñamos estar presentándonos siempre, he ido a esos festivales, cuando vos estás ahí querés ser el DJ del lugar. Es como una “universidad” donde están todos dando “clases”, hay muchos estilos diferentes operando en simultáneo de una carpa a otra. Son todos geniales, fantásticos.

Pinchando Barcelona

¿Cómo fue abandonar Argentina en medio de tu crecimiento profesional?

JP: Tomé la decisión de irme en 2017, me cansé de todo y me fuí porque necesitaba crecer, estaba buscando nuevos aires y un nuevo mundo. Me vine directamente a Barcelona, no conocía Europa, me vine directamente y aquí estoy todavía, fue una decisión arriesgada pero valió la pena. Vivo muy cerca de la zona en la que tiene su casa Lionel Messi. No sufrí alejándome de mis seres queridos, porque algo así me parece que depende de la personalidad de cada uno. Hoy se está yendo mucha gente de la Argentina. Por mi personalidad, que me gusta estar solo, no extraño, no sufro esa cuestión de la soledad, realmente no lo padezco acá en Barcelona, estoy conociendo gente nueva y también descubriendo otras personas, clubes musicales, realmente no sufrí nada.

¿Cómo fue tu desembarco en Barcelona en lo personal?

JP: Al principio estaba en un piso compartido, aquí es muy habitual compartir un piso, lugar donde tenés en común el baño y la cocina. Al principio no es fácil porque compartís un lugar con gente que no es como vos, yo soy muy solitario y silencioso, pero no todo el mundo es así. Al principio viví en muchos pisos con bastante gente, pero ahora tengo mi departamento y estoy más tranquilo obviamente. Después de cinco años por fin me pude establecer, ya estoy más asentado, cómodo y tranquilo en este lugar.

 

¿Es complicado entretener al público de ese país en los tiempos que corren?

JP: A medida que uno va pinchando los temas, uno en la cabeza sabe lo que va a ocurrir, pero depende también de la cantidad de gente que hay, puede haber menos o más, durante la noche vas viendo lo que sucede. Entonces en ciertas situaciones tenés que improvisar, no siempre, pero puede ocurrir, es como que tenés que ir “leyendo” la noche, el ánimo de la gente, depende como están, un set no lo podés hacer muy lineal, arrancás con temas tranquilos y en el transcurso del set después lo vas subiendo. En esta industria vas creciendo de a poco, no pegás el gran salto de golpe. Comencé en eventos privados, clubes chicos, después te invitan a tocar en fiestas. Este año estuve en Pachá de Barcelona, en el Sonar, en Ibiza, fue realmente un sueño, algo impresionante, en Córdoba cuando iba a la academia, ir a tocar a Ibiza se parecía a un sueño dorado y ahora ocurrió, es increíble, es algo soñado.

 

¿Qué podés contar de tu primera edición en Barcelona y lo último que se conoció?

JP: Mirá, mi primer lanzamiento lo hice a los 27 años, justo cuando decidí mudarme a Barcelona, en el 2017 salió mi primer disco con tres temas, ahí empezó todo esto. Lo último que publiqué fue “Attention”, que de alguna forma redondeó mi mejor año en lo musical, recibí y firmé acuerdos con tres de los mejores sellos de electrónica a nivel mundial, sin dudas el 2022 es mi mejor temporada. El haber firmado en el sello del magistral Jamie Jones fue como entrar a las grandes ligas, se abrió una puerta muy grande y ahí también me uní con los sellos Kaluki Music y Circus, me cuesta ver las portadas de esos lanzamientos con mi nombre, me desmayo al verlas, es muy fuerte.