Hace algunos años era impensado que una mujer originaria tocara un instrumento de viento como lo es la quena. Sin embargo, las épocas cambian y el talento le puede ganar a cualquier prejuicio. La historia de Micaela Chauque comienza en su comunidad indígena colla de Finca Santiago, departamento de Iruya, provincia de Salta, donde nació (muy cerca de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy).
De niña siempre le apasionó la música, pero fue a los 15 años cuando comenzó a tocar el instrumento por el cual saltaría a la fama años más tarde. Así, Micaela comenzó a tocar la quena. Su facilidad y habilidad por la música hizo que con el tiempo se comenzara a presentar en varios escenarios fuera de la provincia.
Su nombre crecía y empezaba a compartir su música con artistas consagrados como Jaime Torres o la banda de rock Divididos. Pero todavía debía pasar por una verdadera prueba de fuego: ser aceptada por su comunidad de la Quebrada para tocar ese instrumento que, por tradición, ella no podía tocar.
¿Cómo fue que la autorizaron?
Lo que hizo Micaela Chauque fue presentarse en una fiesta tradicional de su comunidad, allí pidió pasar al escenario. La gente la autorizó. Tocó y tocó por varias horas (como es costumbre en las fiestas, los artistas pueden estar muchas horas tocando su instrumento). Cautivó a los presentes que, después de escuchar lo que con su instrumento producía, le dijeron que lo podía seguir haciendo. Así Micaela se convirtió en la primera mujer de la Quebrada de Humahuaca que fue autorizada para tocar la quena.
Sobre la artista
Micaela Chauque es artista, docente, lutier y también fundadora del "Encuentro de Mujeres Artistas de la Quebrada". En el año 2019 ganó el Premio Carlos Gardel como mejor álbum de folklore artista femenina. Se presentó en numerosos escenarios y es una artista que se proyecta internacionalmente. Y allí va Micaela con su quena, conquistando y derribando muros.
El mundo llegó a él en un invierno tucumano de 1998, cree que por eso es su estación favorita. Tiene una máxima: toda historia se basa en hecho reales. Supo que quería ser periodista después de escuchar una entrevista a Pepe Mujica y lo reafirmó cuando leyó una crónica de Martín Caparrós. En 2016 empezó a estudiar Comunicación Social y en 2019 se diplomó en Fotografía Documental. Si le preguntan si el periodismo es el mejor oficio de todos, prefiere dudar. Aunque de lo que no duda es de que la fotografía y las letras son una de las opciones más lindas para conocer y entender el mundo. Amante de la naturaleza y de los paisajes que el norte argentino regala, es hincha de San Martín de Tucumán y le gusta ver documentales. Pocos lo conocen como Leopoldo, quienes son cercanos a él suelen decirle “Pety” o “Sope”, apodos en referencia a su baja estatura. Tiene una cuenta en Instagram donde publica sus fotos, y anhela que algún día se hagan libro; mientras tanto, y sobre todo, sueña.