clima-header

Buenos Aires - - Martes 06 De Octubre

Home Argentina Música Adiós a Carlos Gardel por Ramón Gómez de la Serna

Adiós a Carlos Gardel por Ramón Gómez de la Serna

A 90 años de la desaparición física del Mudo, a 90 años de entrar en el Mito Eterno de la porteñidad macanuda y melancólica, el homenaje del vanguardista escritor español que mejor entendió el Tango y su máxima figura.

Música
carlos gardel

Ramón Gómez de la Serna merece estar en el panteón de los artistas que mejor entendieron a Buenos Aires. Uno, claro, presidido por Carlos Gardel, de quien se cumplen 90 años el 24 de junio de su fallecimiento -Día del Cantor Nacional-, en el accidente de Medellín, en 1935. El genial escritor español inventor de las greguerías, el género literario entre el ensayo, el periodismo y la cachada,  vivió más de 30 años en Balvanera, una víctima más del exilio español tras la irrupción del dictador Franco. Don Ramón, parte de la vanguardia bonaerense de Oliverio Girondo y Victoria Ocampo, escribió en 1949 para una editorial santafesina, Ultreya, "Interpretación del Tango", con esta declaración bandera: "Soy un admirador del tango y hace muchos años lo he defendido y apologetizado en España y en París". 

"Tocan otras músicas para que se cierren las heridas, pero el tango toca y canta para que se abran, para que sigan abiertas, para recordarlas, para meter el dedo en
ellas y abrirlas al sesgo", seguía argumentando a favor del 2x4 en ese prólogo, en un momento que no existían ensayos sobre el género, más bien historias en Vicente Rossi -la primera en 1926 ¡cuando el tango tenía medio siglo existencia!-, Carlos Vega, los hermanos Bates, y Julián Centeya, en la senda de la inaugural de José Antonio Saldías en 1913 en el Diario Crítica. Fue Gómez de la Serna el primero antes de que Noemí Ulloa y Horacio Ferrer se inspiraran en los sesenta para interpretar la música ahora patrimonio de la Humanidad, con espíritu sensible y rebelde.   

"Hoy veo a todos los bandoneones más enlutados"

Unos meses antes de su partida a la Argentina, y con las amenaza de los bombardeos fascistas a Madrid por los franquistas, Ramón Gómez de la Serna deja en una emisión radial las siguientes palabras sobre Carlos Gardel, que recogidas en la edición nacional de 1949, serían reproducidas en 1979 en una bella publicación de Albino y Asociados Editores, con prólogo de León Benarós y xilografías de Carlos Torrallardona, y en 2011 por la madrileña Ediciones de La Tierra. Y Carlitos, la Voz Eterna de Buenos Aires, tuvo quien bata la justa, el gallego Ramón:

"Hoy veo a todos los bandoneones más enlutados que nunca y las grandes guitarras argentinas con floripondios negros, ponerse moño de lutos.

El cinematógrafo había sacado de sus casillas a Gardel, ya tenía prisas excesivas para llegar de un lado a otro. Iba con una orquesta hacia estudios nuevos y ha perecido carbonizado con todos sus compañeros, acentuándose el gesto de dolor que siempre tenía su boca.

En Medellín ha sucedido la tragedia, en un choque de aviones, que parece que tienden a encontrarse en el ancho cielo con una saña de atracción que en pocas semanas ha incendiado el Máximo Gorki y este aparato en que iba Gardel.

Con esa atención fraterna que una república americana guarda a otra república americana, Carlos Gardel ha sido enterrado junto a la tumba de Jorge Isaac, el novelista colombiano que acertó la figura delicada del romanticismo criollo, esa "María" que han leído todos los jóvenes americanos como si fuese el alma de su paisaje."

"Haga la gauchada" como Carlos Gardel

"Carlos Gardel comenzó muy joven con un guitarrista viejo y dicho, Razzano, cantando valses criollos.

Es la primera época de los discos en Buenos Aires y se registraron con el mayor éxito los que llevan el subtítulo: "Dúo Gardel-Razzano"

La pareja de artistas se separó después y aún toca Razzano —ya no canta— en orquestas de Buenos Aires, como gran guitarrista.

Ahora al ver el final de su amigo pensará que hizo bien en continuar frente a los atriles insignificantes, pero arraigados en su tierra, y pensará que vale más un trago en la mano que cien volando.

Hay que reconocer esa llamada al alma que hace un tango en Buenos Aires para comprender todas las conmovedoras aproximaciones de aquella época, cuando Gardel al piano conmovía las almas argentinas llenas de nostalgias siderales.

Carlos Gardel se fue impresionado de nocturnidades de Buenos Aires y llegó a estar macerado de sentimentalismo.

No tenía nada de compadrito, era el gaucho bueno y todos le pedian eso que allí se llama una "gauchada" y que es un servicio generoso y desinteresado.

—Haga una gauchada. Déjelo y véngase a cantar tangos en La Boca.

Y Carlos Gardel, buen amigo, hombre noble que sabía que hay que llorar la vida antes de perderla, hacía la gauchada de irse con los amigos en una noche de farra, a comer chinchulines y a beber vino tinto, para cantar después entre el acune de las guitarras.

Estaba entre su noche de Buenos Aires y las noches de Montevideo cuando vinieron a buscarle para París y en el verano de 1931 se despedía en Buenos Aires en el Broadway, con un tango en que lloraba su viaje.

El "rey del tango" filmó "Luces de Buenos Aires", la única película que he visto suspender en un cine de nuestro Madrid para que se repitiese su tango "Tomo y obligo", lleno de consejos amargos, pero con el consuelo del hombre al hombre instándole a beber y a olvidar.

Se le veía andar bajo las luces del cinema, deslumbrado, humano, sin excesos de actor, llevando su canción en el alma, esperando con paseos lentos la hora de lanzar su tango vivificado de la película, voz del corazón herido, conmovedora alocución a los borrachos.

Así Gardel tomó parte en "Esperame", "Melodía del arrabal", "El tango en Broadway", "El día que me quieras" y "Tango Bar". 

Era el varón del tango, en contraste con la mujer del tango, el hombre probo, dolorido, que sabe masticar sus desengaños.

El tango que tiene algo de baile y canto y música de funeral sigiloso alrededor del cajón en que está el ser de cuerpo presente, acompaña bien la tristeza de haberse perdido el propio tanguista. 

En el tango hay unas últimas burbujas del ahogado, un poco de voz de agonía"

"Descanse en paz el tanguero ilustre, el rey del tango"

"La voz de Gardel era una herida en el rostro y nos acordaremos siempre de su expresión llagada.

El tango tiene una significación oportuna y por eso hay un tango que cada uno puede aplicarse y hay tangos que alejan y tangos que acercan, tangos para el día del desahucio y tangos para el día del amor.

El tango se encoge y estira y podríamos decir que está cardíaco, como casi todos lo solemos estar. 

Después de esta sesión necrológica tan sobre la frescura de las rosas de sus coronas, parece que Carlitos ve en mayor descanso, con más perspectivas, los caminos de su vida, los caminitos por los que ve venir a su morocha con la diadema de una cinta azul.

Ya sólo podrá repetir sus tangos en victrolas o radios que digan sus discos en el archivo de lo retrospectivo; en la vida encendida de vida sólo oiremos sin su voz las músicas de sus tangos.

No podrá inmiscuirse en la orquesta pero la orquesta pensará en él al encontrarse sin la letra pastosa, profunda, que leía su voz en la memoria.

Descanse en paz el tanguero ilustre, el rey del tango, camarada en noches que no vivimos al par que él, pero que han quedado como vividas en nuestro recuerdo"

Fecha de Publicación: 24/06/2025

Compartir
Califica este artículo
5.00/5

Te sugerimos continuar leyendo las siguientes notas:

Carlos Gardel Carlos Gardel: una historia argentina
Carlos Gardel Tango Carlos Gardel: una historia argentina (parte 2)

Temas

cat1-artículos

¡Escribí! Notas de Lector

Ir a la sección

Comentarios


No hay comentarios

Dejar comentarios


Comentarios

Emprendedores
selenios Selenios. Súperpoderes para el reclutamiento

La nueva plataforma argentina que es sensación entre las startups, especializada en la selección de...

Así somos
paseo malvinas Malvinas Une: Nuevos murales en Palermo.

En el Histórico Regimiento Patricios, cuna del ejército argentino, latinoamericano y de los ideales...

Biografías
jorge newbery Jorge Newbery. Argentino hasta el cielo

Niño prodigio, alumno de Edison, impulsor del deporte argentino, la aviación local e YPF, de los pri...

Nostálgicos
vendedores ambulantes Más oficios que se llevó puesto el Progreso

En la tercera entrega nos detenemos en algunos que acabaron con la llegada de las heladeras, bromato...

Artículos


Quiero estar al día

Suscribite a nuestro newsletter y recibí las últimas novedades