Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Córdoba. Una ecopiscina en el medio de la ciudad

Compartimos el proyecto que revoluciona al barrio Argüello de la Docta y lo llena de naturaleza. Una ecopiscina diseñada para potenciar la primavera en la ciudad.

Javier Poblete es cordobés, tiene 32 años y vive en Argüello, un barrio de su ciudad natal. Su pasión por la naturaleza, lo llevó a soñar a lo grande y concretar un proyecto hasta ahora nunca antes visto en la ciudad. Poblete es biólogo y, con la ayuda de 4 arquitectos, se animó a construir una ecopiscina en su casa.

El objetivo principal de la iniciativa fue explorar el diseño paisajístico desde una perspectiva ecológica, y combinar diferentes conocimientos en una obra muy particular. El nombre de la ecopiscina es “Quinta del Encuentro”, y busca integrar la naturaleza en ambientes urbanos para generar un cambio de paradigma en los desarrollos arquitectónicos.

Según su creador “Este emprendimiento sienta sus principios en la permacultura, ya que será un espacio de construcción cultural donde se fomentarán el autocultivo de alimentos, la educación para el desarrollo sostenible y la economía circular”, acota.

La unión hace la fuerza

Javier Poblete estuvo gestando su idea en su cabeza por mucho tiempo, sin embargo, sabía que el trabajo debía ser en equipo. Además, definir el espacio donde se llevaría a cabo también era una decisión que marcaría el camino del proyecto. Así fue que, con intenciones de apoyar a su hijo en este emprendimiento, la madre del biólogo se animó a hacer la biopiscina en el patio de su casa.

Sobre esta idea, Javier confesó: “Como en muchas casas de zona norte, en donde yo vivo el terreno es amplio, por lo que árboles, plantas, animales y aves juegan un rol muy importante en el paisaje. La idea originaria era tener una pileta en casa. Pero con el pasar de los años, en la familia hemos ido madurando estas ideas y bueno, una biopiscina es un espacio donde podemos tener plantas que producen oxígeno, decoran el jardín, atraen aves, e insectos. Entonces es como tener una laguna en tu casa. ¿A quién no le gustaría una?”. Así fue que, combinando el amor familiar y el trabajo profesional, comenzaron a trabajar para concretar esta idea.

La ecopiscina no solo nutre los paradigmas de construcción humana, sino también el lazo entre madre e hijo: “Compartir el gusto e interés por las plantas ha fortalecido nuestro vínculo madre-hijo. Es algo que heredamos de mi abuela, ella lamentablemente no alcanzó a conocer la biopiscina pero le hubiera encantado”, comentó Javier.

Manos a la obra

El biólogo comentó a diferentes medios, entre ellos, a Expresión Norte, que el proceso para construir una ecopiscina es muy similar al de una pileta convencional. Sobre las posibilidades de materialización, comentó: “Puede hacerse de material, o simplemente con geomembrana, es decir un plástico grueso que permita contener una gran cantidad de agua”.

Sin embargo, también aclaró las diferencias: “Aparte del sector de nado, debemos tener un espacio para colocar plantas acuáticas, que serán el filtro del agua y la oxigenarán. Solo de esta manera se puede conservar la biopiscina con buen aspecto todo el año”. Para obtener una ecopiscina, también se deben tener en cuenta las tareas de mantenimiento que, según aclara Poblete, “una vez que este sistema ecológico acuático está maduro, el mantenimiento es cada vez menor”.

El especialista e innovador biólogo también explicó: “El tamaño puede ser desde un pequeño estanque a una gran laguna y pueden ser profundas, 2 metros es el máximo recomendable”. Así, divulgando esta información y democratizando el conocimiento, Poblete contagia su entusiasmo.

Agua, cómo te deseo. Agua, te miro y te quiero

Mantener una ecopiscina pura y cristalina es una tarea que lleva tiempo y dedicación. Por eso, esta familia cordobesa es consciente de la importancia del filtrado y oxigenación constante.

En este sentido, destacan que los procedimientos pueden lograrse con filtros convencionales. Sin embargo, Javier, que cuenta con un profundo conocimiento, aclara: “Si hay algo que no se tiene que usar en una biopiscina son químicos para su mantenimiento. Pero sí suelen utilizarse filtros de materiales porosos y cascadas para mejorar la calidad del agua”, comenta.

Además, cuenta que una de las claves es realizar una limpieza en el sector de nado cada dos semanas, para evitar que se acumule tierra en el fondo o crezcan algas. También se puede evaluar la posibilidad de colocar peces limpiafondos o viejas del agua, que se encargan naturalmente de mantener el ecosistema limpio.

La naturaleza es diversa

Este proyecto, además de ser un aporte a las concepciones sobre arquitectura, paisajismo y diseño urbano, se convierte en un proyecto rentable para la familia Poblete. Actualmente, comercializan las plantas que crecen en el espacio, para poder sostener el proyecto con vida.

Javier, quien además se dedica a brindar servicios de asesoramiento, cuenta que existen varios tipos de especies para la biopiscina: “Las flotantes, las palustres (esas que sobresalen del agua), y las oxigenadoras, que crecen debajo del agua. Pero además se pueden tener plantas con flores. Las más conocidas son los lotos, camalotes y los nenúfares. Hay otras muy bonitas también, como las amapolas de agua y las estrellitas”, grafica.

Así, con trabajo, dedicación y pasión, Javier le pone color a Argüello.

 

Imágenes: Expresión Norte

Rating: 0/5.