Buenos Aires - - Jueves 22 De Octubre

Home Argentina Historia Los huarpes: el pueblo originario mendocino

Los huarpes: el pueblo originario mendocino

Los hurapes millcayac habitaron nuestro suelo antes de la conquista española. Repasamos la historia y costumbres de nuestro pueblo originario.

Historia
pueblo originario

La historia de los huarpes, sus costumbres y cultura se explica en las escuelas primarias mendocinas. Todos sabemos que fueron los pueblos que habitaron estas tierras en la etapa precolombina. Su zona de ocupación se repartió entre las provincias que hoy ocupan la región de Cuyo. Más precisamente, al norte del río Diamante, con un modo de vida agrícola, pastoril y sedentario. Los primeros habían sido sometidos por el estado inca a fines del siglo XV y comienzos del XVI. Teniendo en cuenta que el imperio cayó en manos españolas en 1533, la efectiva dominación del inca en este territorio duró poco más de cincuenta años. En su origen la palabra huarpe podía traducirse como los “descendientes directos de la divinidad”.

Concretamente, su ubicación fue en lo que hoy es San Juan, Mendoza y San Luís, desde el siglo III. Se cree que, a mediados del siglo XVI, eran unos 100 mil, y se dividieron en tres etnias, según su distribución geográfica: los huarpes milcayac, en lo que hoy es Mendoza; los huarpes allentiac, en San Juan; y los huarpes puntanos, en San Luís.

Raza y estilo de vida

La fisonomía de los huarpes era diferente de las otras poblaciones indígenas americanas. Su cabeza y su cara eran alargadas, eran altos y delgados. El promedio de altura de la mujer era de 1,60 metros y el del hombre, 1,70. De cutis oscuro y ambos usaban el cabello largo.

Su religión era politeísta: el dios más adorado y respetado era Hunuc Huar, que habitaba en las montañas. También adoraban al sol, las estrellas, la luna, el relámpago, el rayo, los cerros y los ríos. Estos últimos representaban espíritus, a los que se les rendía ofrendas para recibir su protección.

Además, lejos de lo que se conoce como médico, tenían un hechicero, que también era llamado “machi”, y se encargaba de curar a los enfermos a través de procedimientos considerados mágicos. Además, utilizaban distintas hierbas, que mezclaba para uso medicinal.

Los huarpes vivían en los valles cercanos a los ríos. Vivian en grupos pequeños, dirigidos por un cacique, que era el propietario de la tierra. Vivían en paisajes distintos a los que hoy predominan en la provincia. En ese entonces abundaban los bosques de algarrobos y en algunas zonas había lagunas. En la actualidad, estas zonas están desiertas. En este entorno instalaban aldeas de pocos habitantes, que trasladaban de un lugar a otro según la estación del año. Puede decirse, entonces, que eran relativamente sedentarios.

Las casas eran construidas de ramas con barro fijadas con ataduras. Los techos eran de ramas, pasto y barro. Su medio de transporte era a pie, pero los que vivían en las lagunas de Guanacache, actual departamento de Lavalle, utilizaban una balsa de forma cóncava, alargada, con la proa en punta. Estaba construida con juncos o totora, atadas con cuerdas vegetales o con pelo de guanaco.

Comerciaban frutos con otros indios mediante el trueque. Es por eso que, desde Chile, traían valvas de moluscos para sus collares y otros adornos. Se dedicaban a la pesca, a la agricultura y a la caza. Para pescar, utilizaban balsas hechas de totora atadas en paquetes que unían a otros de manera muy similares a las usadas actualmente el lago Titicaca en Bolivia. Estas embarcaciones eran impulsadas con una pértiga.

Sembraban maíz, quínoa, zapallo y calabaza. El algarrobo era el árbol que les proporcionaba el alimento más importante de su dieta. Con sus semillas molidas hacían harina para el “patay”, o “pan indio”, y una bebida alcohólica llamada “aloja”.

La cestería era una de las artes que mejor manejaban y que se prolongó hasta la actualidad, como un legado cultural. Trabajaban con fibras vegetales como la totora y el junco. Además de cestos, confeccionaban vasijas, vasos y tazas para beber, con una trama tan apretada que contenían al liquido sin peligro a que se escurriera.

Idioma

Este pueblo se caracterizaba por tener en su lengua dos dialectos: uno era el huarpe millcayac, que se hablaba en los valles mendocinos, y el otro era el allentiac, que se hablaba en la provincia de San Juan. Para formar palabras, los huarpes combinaban más de 20 sonidos, de los cuales 5 eran vocales. Podemos nombrar algunos términos huarpes como “ar”, que significa alma, “carigue”, que quiere decir blanco, y “guaymallén“, que corresponde a la palabra lugar de ciénagas.

A pesar de su extinción, hoy quedan algunos descendientes en la zona aledañas a las antiguas lagunas de Guanacache. Dejaron su arte, como la cestería, los tejidos, su técnica de riego por acequias y algunas palabras que se integraron a nuestro vocabulario.

Fecha de Publicación: 12/10/2020

Compartir
Califica este artículo
0/5

Te sugerimos continuar leyendo las siguientes notas:

El-lugar-donde-confluye-la-medicina-mapuche El lugar donde confluye la medicina mapuche y la tradicional
 pueblo Qom Una reivindicación a la memoria del pueblo Qom

Temas

¡Escribí! Notas de Lector

Ir a la sección

Comentarios


No hay comentarios

Dejar comentarios


Comentarios

Tradiciones
Expo Citrus Si querés una citrus, andate a Concordia

La localidad entrerriana de Concordia es tan famosa por su actividad citrícola que tiene una fiesta...

Argentinos por el mundo
argentina en Dinarca Una madrynense suelta en Dinamarca

En 2015, Mariana Cagnoli se casó un joven danés y, cuatro años más tarde, tomaron la decisión de cru...

Historia
presidentes Córdoba 6 presidentes formados en Córdoba

Te contamos quiénes son los profesionales egresados de la Universidad Nacional de Córdoba que llegar...

Tradiciones
 turismo y viñedos Cumple años Cutral Có: tierra de petróleo, turismo y viñedos

Entrevistamos a José Rioseco, el intendente de Cutral Có, quien nos contó detalles de esta hermosa l...

Artículos


Quiero estar al día

Suscribite a nuestro newsletter y recibí las últimas novedades