clima-header

Buenos Aires - - Lunes 05 De Diciembre

Home Argentina Historia Epidemia de Poliomielitis 1956. Si te agarra, no caminás

Epidemia de Poliomielitis 1956. Si te agarra, no caminás

En marzo de 1956 las autoridades debieron admitir la gravedad del brote de la enfermedad, que marcó una generación, y enseñó modos para vivir con el virus. Solidaridad.

Historia

En algunas calles del gran Buenos Aires se pueden observar despintadas tiras blancas en los cordones.Los abuelos recordaron los árboles blanqueados, con un mano de cal en la base, y las bolsitas de alcanfor que colgaba de sus cuellos. “Si te agarra te deja paralítico, si es que contás el cuento” era el cuco de grandes y chicos temiendo la poliomielitis. La peor epidemia de esta enfermedad, de graves secuelas motoras, transcurrió entre el derrocamiento del presidente Perón en septiembre de 1955 y los primeros meses de la autodenominada Revolución Libertadora. El 10 de enero de 1956 en la Plaza de Mayo se reunían miles de personas a celebrar que “se podía respirar el aire vivificante de la democracia” mientras en el Hospital de Niños no daba abasto recibiendo a madres desesperadas con niños contagiados por contacto estrecho. Para unos era una muestra más del desastre del gobierno anterior, para otros un castigo divino por destituir al líder justicialista. En el medio, la población infantil que sufrió las peores consecuencias, “el bien más preciado”, repetían los políticos de cualquier pelaje, estado de alarma permanente, imprevisión escolar y atención médica descoordinada. Fue la alianza solidaria finalmente de médicos anónimos y sociedad civil, en hospitales y organizaciones civiles, la que pusieron luz al final del camino. Cualquier parecido con la actualidad posvacuna COVID19, no es mera coincidencia.

La poliomielitis era un viejo conocido en nuestro país. Este virus catalogado a mediados del siglo XIX ya había sido descripto por el doctor Genaro Sisto en 1896, uno de los padres de la salud escolar. En 1936, a raíz de un brote, el profesor de pediatría Juan Garrahan alertó sobre el potencial epidémico de la enfermedad, y ese mismo año, la Ley 12317 obligó a la denuncia de enfermedades infecciosas transmisibles -aún en vigencia- Sin embargo las autoridades competentes, por la baja incidencia y el escaso porcentaje que desarrolla la fase aguda o fallecimiento, se contaban cien casos anuales en los treinta, hicieron caso omiso; además en el combate contra la más urgente tuberculosis.1943 activó la primera gran alarma a nivel nacional, con dos mil casos en Buenos Aires, y con un brote previo en Santa Fe, de esta afección que se expande por las heces, agua y alimentos, y se adquiere por la boca, altamente contagiosa en niños. Como los picos son durante la época estival, las familias con recursos viajan a sitios alejados por varios meses, similar a los tiempos de la Fiebre Amarilla, y comienza un espontáneo protocolo de distanciamiento social. Por entonces se inauguró una sala de poliomielíticos en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, y se creó la Asociación para la Lucha contra la Parálisis Infantil (ALPI), de futura relevancia en la rehabilitación de los niños con discapacidades motoras. En particular en la familias carentes de medios económicos, que desatendían las prescripciones médicas una vez abandonado el hospital. Esto debido a que el procedimiento de recuperación es prolongado y oneroso. Generalmente se hace necesario equipar al paciente con aparatos ortopédicos, zapatos especiales, sillas de ruedas y bastones. La perseverancia resulta de vital importancia para lograr condiciones psicofísicas de autonomía en la educación, trabajo y la vida misma.

El cambio de paradigma en medicina social con la asunción del doctor Ramón Carrillo, en el flamante Ministerio de Salud Pública, si bien con el plan sanitarista integral de 1947 se advirtió la necesidad de especialización en la polio, e incluso se proyectó un hospital dedicado a los contagiados, tampoco incidió en la actitud negligente del Estado. Carrillo en 1953 negaba la enfermedad, adjudicándola a una sicosis generada por la oposición, pese a que los casos ya rondaban los mil. La situación se agravaría a fines de 1955, cambio de gobierno nacional con los militares de la autodenominada Revolución Argentina, quienes optaron por la misma política comunicacional del peronismo: en la Argentina no existe la poliomielitis.

 

“¡A razón de diez por día!”

“Lo primero que ví al entrar -cuenta Horacio Rozenwurczer, médico en enero de 1956 en la Casa Cuna- fue un montón de mujeres; esto me llamó la atención. Pronto caí en la cuenta de que eran madres de los pacientes. Y esta ola de pacientes eran afectados por la poliomielitis…eran un setenta chicos…que en esos seis días que me tomé vacaciones habían ingresado ¡a razón de diez por día! Y, en poco tiempo, tuvimos niños internados en los cinco pisos”, recordaba el doctor del hospital de la avenida Montes de Oca a Natalio Arbiser, en 2007. Arbiser señala que el doctor Badaracco, jefe de otorrinolaringología, debió ir en persona a hablar, en la desesperación, con el vicepresidente golpista Isaac Rojas. Y que Rojas admitió “no estar enterado” y ordenó la inmediata compra de pulmotores en Estados Unidos -que sufrió una gran epidemia en 1952 y tenía gran experiencia en tratamientos pulmonares, otra de las zonas que atrofia el virus- para sumarlos a los catorce que adquirió Carrillo en 1951. En la misma entrevista, Rozenwurczer señala que se acondicionó viejos pulmotores y, que a varios, se les efectuó modificaciones argentinas, que mejoraron la funcionalidad de los aparatos, anticipando en el diseño a los actuales cascos que se utilizaron en la actual pandemia. Por Casa Cuna en 1956 se atendieron 773 niños, 145 necesitaron pulmotor, y fallecieron 45.

Vacunas Polio

Disparado desde el partido de San Martín -luego se ubicó el caso cero-, la epidemia golpeaba fuertemente a Buenos Aires y el conurbano. La lenta reacción estatal, sumada a que a fin de “desperonizar” se transfirió en pleno brote la salud del nivel nacional a las provincias y municipios, desfinanciando el sistema completo, produjo un clima social convulsionado en los primeros meses de 1956. Recién el 10 de marzo el gobierno, a través del ministro golpista Francisco Martínez, reconoció la epidemia. En la calles hacía semanas se veían a bebés envueltos hasta el cuello, en el calor sofocante, y escaseaba lavandina -el alcohol en gel del ayer-, que se vertía generosa en veredas y utensillos domésticos. Para evitar la expansión del mal se apeló a medidas de cuarentena, vigilancias, desinfección de ferrocarriles y automóviles, cordones sanitarios en plazas y escuelas, exterminio de insectos, limpieza de espacios públicos, aplicación de gotas nasales, realización de gárgaras; y a los niños se les aconsejaba la ingesta de una o dos pastillas de clorato de potasio por día. Aún la clínica y profilaxis eran inciertas y, como se comprobó después, la única manera de cortar la cadena de transmisión de la polio es con la vacuna. Primero arribarían las Salk y, en los sesenta, las más efectivas Sabin -acotemos, de paso, que ambos sabios donaron las patentes a la Humanidad. Igual que en 2021…- El 12 de marzo de 1956 dicta una conferencia en la Facultad de Medicina la especialista norteamericana Jessie Wright y se asombra de la capacidad de los médicos argentinos, que con poco hacían milagros. Asimismo reitera que es fundamental que la sociedad acompañe en la recuperación e integración del paciente; de aquella época viene el término peyorativo “paralítico” Faltarían décadas para el “persona con capacidades diferentes”.

 

“Las mujeres han mostrado poseer mejores cualidades que los hombres y esa función de reeducación está, en casi todo el mundo, encomendada a manos femeninas” sostenía el doctor Marcelo Fitte, reconocido traumatólogo mentor y creador de ALPI, quien dejaba en manos de maestras, enfermeras y voluntarias, modernas técnicas de rehabilitación. Ellas aprendiendo y trabajando en el Instituto Nacional de Bajo Belgrano, que utilizaba las modernas instalaciones de la Ciudad Infantil que había levantado la Fundación Eva Perón. Se calcula que entre 1956 y 1958 pasaron por allí 2500 afectados de polio. Oficialmente en el país se estiman en 7000 casos en 1956, aproximadamente un diez por ciento de muertes, aunque las cifras oficiales no retratan cabalmente la realidad debido a que varios casos quedaban sin registrarse por la desconexión estatal. Además, una vez que se reconoció la epidemia, el gobierno encaró una intensa campaña de prensa, apareciendo a diario las cifras de contagios y  muertos, siempre en disminución, mediadas por las espectaculares acciones de salud pública de los militares -sustrayendo de la discusión otros temas como el retorno a las instituciones republicanas o el declive económico.

Polio vacunacion

Lecciones del pasado futuro

Mientras arribaban las esperadas tres dosis de la vacuna Salk, a un costo de 3 millones de dólares, el gobierno ordenaba acciones psicológicas, y mandaba a pintar los árboles, “no podíamos decirles que se queden de brazos cruzados a los padres…entonces pensamos que una buena mano de cal a los árboles de la veredas, no les vendría mal”, decía un ex funcionario golpista en 2007. Pero cunden las acciones solidarias de la sociedad, “Señor presidente: mi hijo Carlos Eduardo, de seis años edad, falleció de parálisis infantil por no haber disponible un pulmotor…le envió la cantidad de 1400 dólares destinados a la compra de uno…Con admiración, un padre argentino”, recoge el diario La Prensa. “Combata la polio, vacune a su hijo” es la campaña lanzada por ALPI, y el logo de la institución, el niño que extiende los brazos, la imagen oficial de las aulas argentinas, con foco en varias provincias donde familias negaban la vacunación por miedo a que sea un arma de “desperonización” (sic). Figuras del medio artístico salen a la calle en abril de 1956 y, en Florida, se pasea con una alcancía Mirtha Legrand, y en Harrods, Eva Franco y Francisco Petrone recolectan dinero en la selecta clientela. Antes que inicie la masiva vacunación de 300 mil niños en la primera etapa, en mayo los diarios informan que el brote pierde intensidad y, el año siguiente, se extiende los planes vacunatorios a las embarazadas. El accidentado ciclo escolar de 1956, con suspensión de clases que llegaron a los seis u ocho meses, se recuperó en parte en 1957 porque también se interrumpieron las actividades, unas semanas, por un brote de gripe. De a poco la polio, la epidemia que paralizó al país y revalorizó a la sociedad civil, cayó en el olvido, salvo para las víctimas.

ALPI colecta

“Aunque hoy no es posible hablar de forma categórica de las consecuencias temporales o permanentes que pueda dejar la COVID-19 son profusos los estudios en curso sobre el tema y se han identificado una diversidad de posibilidades: daños pulmonares, cardíacos, renales, hepáticos y de páncreas, trastornos cognitivos y neurológicos y otros de índole psicoafectivos (duelos no resueltos, ansiedad, ataques de pánico, fobias) -señalan Karina Ramacciotti y Daniela Testa- Al momento de escribir estas páginas, no podemos asegurar cuál será el diseño de los hilos de la memoria y el olvido. Tampoco qué tonos y qué coros de voces resonarán con sus disonancias y armonías. Cabe preguntarnos si –de manera similar a las epidemias examinadas– serán sobrevivientes postcovid, poetas e historiadores quienes la resguarden del olvido”

 

Fuentes: Arbiser, N. La última epidemia de Poliomielitis en revista Todo es Historia Nro. 491 Junio 2008. Buenos Aires; Agüero A. L. Poliomielitis en Argentina: epidemias, políticas sanitarias, tratamientos e instituciones en revista Argentina de Salud Pública 12. 2020; Ramacciotti, K. I. Testa, D. E. Memoria y olvido de una epidemia. Poliomielitis y COVID-19 en Argentina en revista Anales de Educación Común. Vol. 1 Nro. 1-2. Buenos Aires 2021.

Imágenes: Télam / ALPI

Fecha de Publicación: 10/03/2022

Compartir
Califica este artículo
5.00/5

Te sugerimos continuar leyendo las siguientes notas:

Preocupación argentinos La pandemia ya no es la principal preocupación para los argentinos
cuida Los héroes de la pandemia

Temas

cat1-artículos

¡Escribí! Notas de Lector

Ir a la sección

Comentarios


No hay comentarios

Dejar comentarios


Comentarios

Medio Ambiente
tapir Sami La tapir Sami vuelve a la libertad

El mamífero de tres años fue liberado en la Reserva de Horco Molle y explorará su hábitat natural en...

Espectáculos
Museo historia rockera santafesina El Rock Argentino ceba su mate en el Paraná

Se presentó en Buenos Aires el Museo que recorre la rica historia rockera santafesina de sesenta año...

Así somos
Hinchas argentinos Cuando juega la Selección

Cada vez que la pelota comienza a rodar, se pone en juego mucho más que un partido de fútbol. ¿Qué n...

Deportes
Argentina - Polonia Argentina se puso en Modo Campeonato

La gran victoria de la Scaloneta ante los polacos encendió las ilusiones, pero el partido contra el...

fm-barcelona

Artículos


Quiero estar al día

Suscribite a nuestro newsletter y recibí las últimas novedades