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Peligro en las tierras del sur II

1884: el cacique Incayal, prisionero, es trasladado a Buenos Aires. Junto a su familia, encontró un extraño destino.
Historia
24 octubre, 2019

Un cuarto cercano a la oficina de estudios antropológicos del futuro Museo de la Plata, se había convertido en el nuevo hogar del cacique que enfrentó a Julio Argentino Roca. ¿Cómo había llegado ahí?

Los ejércitos que iban a conquistar Chubut, lo atraparon en 1884 y, en lugar de darle muerte, lo llevaron a trabajar a la Isla Martín García. El naturalista Francisco Pascasio Moreno, que había conocido a Inacayal tiempo atrás en una de sus expediciones científicas, fue quien propuso trasladarlo a La Plata junto otros indios. Encontró un buen lugar para él. Se trataba de un espacio donde el grupo viviría, ambientado con sus pertenencias tehuelches. Al principio la idea parecía buena, sin embargo, poco tiempo después, se convirtió en una pesadilla.

Tanta autoridad había desplegado Inacayal entre los suyos, que resultaba difícil imaginarlo en una situación tan vulnerable. Era bastante corpulento. De mirada aguda. Intuitivo. Los que lo conocieron decían de él que era un hombre inteligente. Pero en aquel grupo que habitó por entonces las futuras paredes del Museo de la Plata, estaba su hija. Protegerla se convirtió en la única prioridad de Inacayal. La Isla Martín García no era un buen lugar para criarla.

Aceptando la propuesta de Moreno, durante su cautiverio en La Plata el antiguo cacique trabajó como peón en las obras del museo y se sometió a todo tipo de observaciones antropológicas. Biométricas, de comportamiento y aprendizaje. Desarrollo cognitivo y comunicacional. Todas sus acciones fueron registradas y archivadas para ser estudiadas. Las comitivas de científicos llegaban con mucha frecuencia y siempre buscaban algo nuevo. Inacayal accedía. La supervivencia de su hija era más importante.

Pero un día la chica enfermó. Por un largo período los estudiosos observaron cómo todo el grupo se deterioraba. Hasta que, al atardecer de una húmeda jornada de enero la hija de Inacayal murió.

Un caballero en las tierras del sur”, la novela de Pedro Orgambide, narra la muerte del cacique como un suicidio. Sin más por qué vivir, se arrojó por las escaleras del museo.

En realidad nadie sabe bien cuál fue la causa de su muerte. Algunas imágenes propuestas por el antropólogo Herman Ten Kate y el naturalista Clemente Onelli, entre otros, evocan sus últimos días aportando poco respecto a las razones de su deceso.

La verdad es que, a instancias de la inauguración del museo, los cuerpos de los tehuelches que allí vivían, fueron expuestos en inmensas vitrinas. Inacayal llegó a verlos. El aire trágico de la macabra muestra seguramente no estuvo ajeno a su muerte. Los huesos de su esposa, los de su hija y el resto de sus compañeros, se habían transformado en parte de la atracción del museo. Pocos entendieron entonces que aquel hombre perdido que caminaba por las interminables galerías, tiempo atrás, había resistido la Conquista del Desierto.

Vitrinas donde fueron expuestos los familiares y amigos de Inacayal.
Al entrar al pequeño cuarto donde estaban los restos de la tribu, cuya compañía viviera, sólo sentí tristeza. Había allí un remedo de toldería que descansa la fatiga de la orgía;… En la media luz de la pieza distingo hombres de un lado, mujeres del otro. Inacayal está acostado; Foyel en cuclillas con la cabeza inclinada, ya no tiene el aspecto bravío que le daba su renombre de buen guerrero, y todos están abatidos” (cita de Francisco Pascasio Moreno , conocido como el perito Moreno, en el Diario de Buenos Aires en 1885 – ver: “Por la restitución completa de los restos de Inacayal, miembros de su familia y su comunidad”; compilación y redacción: Sergio E. Caviglia Rawson, agosto de 2012).
Después de la Campaña del desierto se trajeron indígenas al Museo de La Plata y se los utilizó como peones de limpieza. Cuando murieron, mandaron sus cuerpos al los laboratorios de la Facultad de Medicina para que les sacasen el cerebro, el pelo, los huesos y luego los restos volvieron al museo. Seguían siendo considerados ‘patrimonio’ del Museo” (“Guías del Museo de la Plata”- documentación: “Por la restitución completa de los restos de Inacayal, miembros de su familia y su comunidad”; compilación y redacción: Sergio E. Caviglia Rawson, agosto de 2012).
Museo de Ciencias Naturales de La Plata en construcción. Tiempos de Inacayal. El último en morir dentro del grupo fue otro jefe llamado Foyel.
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4 Comentarios to “Peligro en las tierras del sur II”

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