Como cualquier portal de noticias, la página de inicio es crucial en la búsqueda de información para el usuario y, entonces, resulta imprescindible organizar la información. The New York Times, decano del periodismo mundial, está trabajando en incorporar IA a sus recomendaciones de contenido para “elevar la curaduría humana, no para reemplazarla”. Pero para que ocurra el mejoramiento del ecosistema de noticias, antes debe existir el periodismo, base del sistema democrático. Y en un nuevo capítulo del periodismo del futuro en estas semana además se destaca la batalla contra los algoritmos de las gigantes multinacionales, en el caso Helena World vs. Google, que “injustamente” usufructúan trabajo de redactores y editores a través de potentes buscadores. En palabras de Wyatt Emmerich:
“Si no nos ponemos de pie ahora, corremos el riesgo de perder los cimientos mismos del periodismo y la democracia. La industria se merece algo mejor y es hora de que luchemos por ello”.
Y no habrá ningún tipo de inteligencia, artificial o de carbono, que nos salve de la tiranía.
IA con rostro humano
“¿Cómo podemos brindarles a los lectores una experiencia relevante, útil y fresca cada vez que visitan la página de inicio? ¿Cómo podemos hacer que nuestro proceso de selección editorial sea más eficiente y escalable?¿Cómo maximizamos el alcance de cada artículo y exponemos más artículos a nuestros lectores?”
eran las preguntas que The Times que motivó el desarrollo de algoritmos impulsados por la redacción para ayudar a seleccionar el contenido de la página de inicio.
“Estos algoritmos están impulsados editorialmente, en el sentido de que el juicio o la aportación de un editor humano se incorporan en cada aspecto del algoritmo, lo que incluye decidir en qué parte de la página de inicio se colocan las historias, determinar las clasificaciones y potencialmente influir y anular los resultados algorítmicos cuando sea necesario”
comentaron los responsables de un equipo multidisciplinario de periodistas e ingenieros que deben seleccionar más de 250 noticias diarias a sus lectores.
Según explica el artículo “How The New York Times Incorporates Editorial Judgement in Algorithms to Curate Home Screen Content” del pasado 9 de octubre, el Times planea “explorar y probar la reordenación de los módulos en función de una combinación de señales de importancia editorial, interacción y personalización. Creemos que este enfoque puede mejorar aún más la experiencia del lector y amplificar nuestro periodismo”.
David vs Goliat
Reciente acontece la decisión de un tribunal de distrito en Washington, DC, que determinó que Google es un monopolio según la ley antimonopolio de Estados Unidos. A pocas horas del triunfo de Donald Trump, que abre un gran interrogante en los medios de comunicación norteamericanos, tanto por las actitudes contra los periodistas del presidente electo como por los intereses conocidos de las empresas del magnate en el campo mediático, Emmerich sostuvo la demanda de varios medios del país del Norte,
“No buscamos dividir a Google; queremos una compensación por el valor que extraen de nuestro contenido sin devolvérselo a los editores. Ellos toman nuestro trabajo, muestran sus resúmenes de IA y los usuarios ni siquiera llegan a nuestros sitios”.
Es de importancia este caso debido a que sentaría un precedente para la IA y la legislación futura. Si tiene éxito la demanda de la editora Helena World, no solamente afectaría a Google, sino también a otras empresas tecnológicas que utilizan la inteligencia artificial para interactuar con el contenido de los editores. Finalmente Emmerich señala “Estamos construyendo una resistencia. Esta es nuestra oportunidad de preservar el papel del periodismo independiente en una democracia”.
Fuente: ADEPA
Periodista y productor especializado en cultura y espectáculos. Colabora desde hace más de 25 años con medios nacionales en gráfica, audiovisuales e internet. Además trabaja produciendo Contenidos en áreas de cultura nacionales y municipales. Ha dictado talleres y cursos de periodismo cultural en instituciones públicas y privadas.