Ser Argentino. Todo sobre Argentina

La emoción de ser argentino.

Para quienes vengan a conocernos. Y para nosotros mismos, obvio. ¡Porque por algo somos el país con más psicólogos del mundo!

Creo que nada nos fotografía mejor. Debemos ser el país más interesante del mundo, con todas nuestras dicotomías (Unitarios o Federales; River o Boca; cocido o jugoso; y millones más), nuestro ánimo volátil y explosivo, las curiosidades que tienen todos pero nosotros las tenemos exacerbadas a la enésima potencia.

Somos extremos, al punto de lo ridículo para culturas más sobrias. Al punto de lo apasionante, para culturas más relajadas y curiosas.

Todo debe ser inmediato. Ahora. “No sé lo que quiero, pero lo quiero ¡ya!”, como inmortalizara Luca Prodan; un italiano criado en Inglaterra y muerto de amor en Buenos Aires. Solo alguien con esa mezcla, es capaz de ser quien mejor nos ha entendido jamás.

Pero no pudo soportarnos. Acaso porque nos creemos lo que no somos y alardeamos sobre lo que nos falta, auto engañándonos con que los demás no se dan cuenta de que nos falta.

Acaso porque el tema más banal lo discutimos como si significara la vida o la muerte del país. Y con el más serio hacemos memes, chistes, videos. Quizá nos reímos para que sea más fácil nuestra propia digestión o nuestra “insoportabilidad” (tomémonos la licencia de inventar una palabra, ahora que está tan de moda). Reírse de uno mismo es una muestra de inteligencia, al fin y al cabo. ¿No?

Claro que también somos solidarios y hospitalarios al punto de dar lo que no tenemos. Y somos los mejores amigos (del mundo, quizá sin exagerar). Y el público más aplaudidor.

Los bichos raros del planeta.

Esos de los que muchos se preguntan cómo llegamos hasta acá, haciendo las cosas como las hicimos. Si tenemos todo para ser grandiosos. Y quizá seamos grandiosos; pero a nuestra manera, no a la manera en que el mundo está acostumbrado.

Nadie nos entiende. Y en este sitio vamos a explicarnos.

No a través de un texto, sino a través de años de notas, fotos, videos, temas, humores, vivencias, sentimientos, anécdotas. Es que hay que echar mano a todo lo que esté al alcance para definirnos.

“Para todos los hombres y mujeres de bien que quieran habitar suelo argentino.”

Para quienes vengan a conocernos. Y para nosotros mismos, obvio. Porque por algo somos ¡el país con más psicólogos del mundo!

¡Salud!

La argentinidad, un concepto inventado

Esta volatilidad que nos caracteriza a los argentinos nos obliga a buscar una definición. A delimitar nuestra identidad y nuestro “Ser argentino”.

No existe otra palabra en el mundo que cumpla la misma función. Nunca hablamos de “españolidad” o “italianidad” quizá porque para ellos está más que clara cuál es su identidad y lo que los define. Para nosotros se torna más difícil por los constantes cambios que vivimos. Las crisis, las dictaduras y los gobiernos que transcurrieron hicieron de la indefinición y el caos nuestra bandera. Por eso necesitábamos una palabra que englobara todo eso para no tener que explicarnos a cada rato. Y así nació la argentinidad.

Esta palabra que usamos para definirnos, pero que a la vez va mutando de significado, es reflejo de nuestra forma de ser tan volátil y caótica. Suena un poco mal decirlo así, pero es lo que somos, lo que nos define como nación y como cultura.

La argentinidad vino para marcarnos el camino, para delimitar lo que queremos ser como país. La mutabilidad de su significado nos ayuda a encontrarnos a nosotros mismos y a buscar hacia dónde queremos ir.

Podríamos decir que la argentinidad es una identidad en potencia, que se va construyendo día a día y que está en una constante búsqueda para encontrar su definición (valga la redundancia) definitiva.

¡Viva la argentinidad!

Rating: 0/5.